Una piscina en una casa desocupada en el barrio Mariscal López de la capital causó preocupación entre los vecinos por la acumulación de mosquitos y el riesgo de enfermedades, lo que llevó a solicitar la intervención del municipio.
La piscina tenía agua verde, convirtiéndose en un criadero de mosquitos, lo que alertó a los residentes. La Municipalidad intervino y el dueño podría enfrentar una multa significativa. Ariel Andino, a cargo de la Policía Municipal de Vigilancia, informó que la denuncia fue presentada el 5 de agosto y, aunque se notificó al dueño, no se comunicó ni dio un compromiso de limpieza.
Andino destacó el comienzo de la temporada alta de agosto a febrero, cuando aumentan las denuncias por miedo a las enfermedades transmitidas por mosquitos. Lamentó que la situación persista debido a la irresponsabilidad de algunas personas.
El propietario no tiene deudas previas con el municipio, pero ahora su cuenta será bloqueada y multada. Según Andino, tratándose de salud pública, exigen sanciones graves. Instó a mantener limpias las casas y piscinas, y a cubrirlas si no se usan.
La multa podría ascender a 2,700 jornales. Calificó el descuido como una irresponsabilidad, considerando los casos de enfermedades graves transmitidas por mosquitos. Destacó la importancia de las denuncias ciudadanas, ya que desde fuera no se veía el estado de la piscina.
Según registros municipales, la propiedad pertenece a una empresa dedicada a eventos.