Venezuela tras un mes de intervención militar estadounidense: estabilidad y nuevos retos
Caracas, 3 de febrero de 2024.- A un mes de la reciente intervención militar de Estados Unidos en Venezuela, la presidenta encargada del país, Delcy Rodríguez, afirmó que la nación ha logrado superar la crisis inicial, manteniendo la paz y avanzando hacia un proceso de encuentro nacional. Desde el Palacio de Miraflores, Rodríguez destacó la respuesta madura del pueblo venezolano ante el intento de desestabilización ocurrido el 3 de enero.
Durante su declaración, la mandataria resaltó la recuperación de la estabilidad en el país, describiendo las últimas semanas como un periodo de maduración frente a la agresión externa. Junto a importantes figuras del gobierno, como su hermano Jorge Rodríguez, presidente del Parlamento, y el ministro del Interior Diosdado Cabello, enfatizó que el país ha rechazado el caos que pretendía instaurarse tras la intervención estadounidense.
Rodríguez también reportó avances diplomáticos entre Caracas y Washington. Mencionó contactos telefónicos directos tanto con el presidente estadounidense Donald Trump como con el secretario de Estado Marco Rubio, los cuales han establecido un canal de comunicación basado en el respeto bilateral. Asimismo, recordó la presencia en Venezuela de la nueva encargada de negocios estadounidense, Laura Dogu, quien visitó recientemente el Palacio de Miraflores, señalando que la resolución de las diferencias debe hacerse a través del diálogo diplomático.
En el plano interno, la presidenta interina expresó que existe un fuerte reclamo nacional por la liberación del expresidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, quienes permanecen detenidos en Nueva York tras la operación militar. Este sentimiento fue evidenciado en una marcha realizada en Caracas, mayoritariamente conformada por trabajadores públicos, que pidió la restitución de los líderes chavistas bajo consignas que proclamaban la necesidad del regreso de Maduro como símbolo de la estabilidad y la paz requeridas en el país.
El interinato de Rodríguez fue establecido tras la declaración de "ausencia forzosa" de Maduro por parte del Tribunal Supremo, un mecanismo que le confiere el cargo por un periodo inicial de 90 días, prorrogable por igual tiempo con la aprobación del Parlamento, tras los cuales deberían convocarse elecciones. Este enfoque legal, aunque criticado por sectores internos y externos, busca una transición ordenada en medio de la crisis.
Pese a la vigilancia internacional, Rodríguez insistió en que la política venezolana debe ser dirigida únicamente por los venezolanos, defendiendo la soberanía nacional y la continuidad del proceso revolucionario. Este discurso responde a cuestionamientos dentro del chavismo sobre la influencia estadounidense posterior a la intervención, y refleja la intención oficial de manejar la situación sin injerencias externas.
Paralelamente, diferentes sectores sociales han manifestado demandas específicas. Estudiantes realizaron protestas reclamando la pronta aprobación de una ley de amnistía, anunciada por Rodríguez y en proceso de revisión legislativa. Por su parte, familias de presos políticos mantienen una vigilia en varios estados, exigiendo la liberación de detenidos y garantías de libertad plena, subrayando un clima social tenso y con asuntos pendientes en materia de derechos humanos.
Finalmente, la presidenta encargada anunció importantes medidas económicas, como la nueva ley de hidrocarburos que permitirá mayor participación del sector privado en la industria petrolera. Los ingresos provenientes serán destinados a fondos sociales supervisados por Estados Unidos, enfocados en mejorar las condiciones de los trabajadores y los servicios públicos. Rodríguez reconoció además la grave crisis en servicios básicos, principalmente en electricidad, y la prolongada ausencia de incrementos salariales que ha debilitado la capacidad adquisitiva de los venezolanos. El gobierno se compromete a reparar los daños ocasionados por el bloqueo económico, aunque advirtió que el proceso requerirá tiempo y esfuerzo coordinado.
Así, el primer mes tras la intervención estadounidense en Venezuela muestra un panorama de ajustes políticos y sociales, con esfuerzos por restaurar la estabilidad y la soberanía, mientras se enfrentan importantes desafíos económicos y demandas sociales que marcarán el desarrollo del país en las próximas semanas.
