La Cámara de Diputados aprobó por unanimidad una resolución que condena la represión policial a manifestantes de la Generación Z el 28 de septiembre. Aunque reconocieron que fue un error por «haberse dormido», también se especula que pudo ser una trampa para el ministro del Interior Enrique Riera y el Comandante de la Policía, Carlos Benítez. Ahora están considerando cómo revertir la situación la próxima semana.
En la Mesa Directiva de la Cámara Baja, se discutió cómo proceder tras la aprobación de esta resolución de repudio. Yamil Esgaib, vicelíder cartista, admitió que la medida se aprobó por descuido y ahora deben decidir cómo anularla. Hugo Meza, vicepresidente primero de la Cámara, mencionó dos opciones: una nueva resolución que anule la anterior o una que apoye a la Policía Nacional como institución.
Meza destacó que no se trata de arrepentimiento, sino de un desliz y la percepción de que se le da la espalda a la Policía. Aunque no se habló de revocar la primera resolución, presentarán una nueva en favor de la Policía, lo que podría generar contradicciones.
También se mencionó que posiblemente hubo una estrategia para perjudicar a Riera y Benítez, ya que Meza criticó su falta de presencia durante la manifestación y la necesidad de que respondan ante la ciudadanía. Desde hace tiempo, la relación entre los diputados y estas autoridades no ha sido buena, y Meza recalcó que el comandante debería ser más activo y visible. Además, responsabilizó a Riera por su ausencia desde el inicio de los disturbios.