El exintendente de Asunción, Óscar “Nenecho” Rodríguez, hizo una declaración jurada al abandonar su cargo que resultó un tanto irrisoria. Declaró un «modesto» incremento en su patrimonio de aproximadamente G. 141 millones. Curiosamente, no posee propiedades en la capital.
Óscar, vinculado al caso conocido como “detergentes de oro” y tras ser criticado por su gestión, presentó esta declaración tras su renuncia. Durante su administración, se identificó un desvío de bonos municipales por G. 512.000 millones.
El documento revela un crecimiento patrimonial que pasó de G. 118 millones en 2021 a G. 259.370.871 en 2025. Esto despierta sospechas, dado su estilo de vida junto con su esposa, la senadora Lizarella Valiente.
Rodríguez indicó que solo tiene una propiedad en Capiatá, que pasó de ser un «negocio» a un terreno sin construcción, manteniendo su valor en G. 50 millones. A pesar de ser el intendente, no residía en Asunción.
El matrimonio con Lizarella se maneja bajo un régimen de separación de bienes. Ella informó de una residencia en Lambaré valorada en G. 860 millones.
En cuanto a vehículos, se despojó de un Kia Picanto, mantenido un Kia Rio de 2016, y un Kia Sportage de 2018.
Llama la atención que al asumir no informó sobre ninguna cuenta bancaria. Ahora, reporta dos cuentas: una en Itaú con G. 2.000.105 y otra en Banco Continental con G. 18.974.966.
Estas afirmaciones son cuestionables, especialmente porque enfrenta acusaciones por un supuesto daño de G. 1.808 millones al municipio, además de otras irregularidades identificadas durante su gestión.