
06 de febrero de 2026 – 22:01
Bajo la premisa de que “se hizo lo que se podía”, el economista Manuel Ferreira analizó el impacto de la reforma jubilatoria en un año electoral. Para el experto, la iniciativa permite congelar el rojo financiero de la caja fiscal y, pese a no ser una medida revolucionaria, representa el inicio de una transición obligatoria para la sostenibilidad del Estado.
El economista y exministro de Hacienda, Manuel Ferreira, ofreció un análisis sobre el proyecto de ley de reforma de la caja fiscal que recientemente fue aprobado por la Cámara de Diputados y que será revisado en breve por el Senado. Si bien Ferreira reconoció que la iniciativa no aborda la situación de manera definitiva, también enfatizó que es un paso necesario para mitigar el creciente déficit del sistema jubilatorio estatal.
Un primer paso en un año políticamente complejo
El economista señaló que, aunque la reforma no puede considerarse “revolucionaria”, permite congelar el déficit fiscal, lo que abre la posibilidad de un debate más exhaustivo en el futuro. Destacó que el contexto electoral actual complica la adopción de medidas más drásticas, pero subrayó que la situación demandaba acciones inmediatas.
“Acá se hizo lo que se podía hacer”, apuntó, anticipando que el costo político de la reforma será elevado, pero esencial para prevenir un colapso financiero del Estado.
Cambios en la edad y jubilaciones extraordinarias
Ferreira también discutió la decisión de establecer un parámetro común en la edad jubilatoria y la implementación de jubilaciones extraordinarias, las cuales serán compensadas con ajustes en la tasa de sustitución. A su juicio, estas decisiones ayudan a equilibrar el proyecto reformista.
Aporte patronal del Estado y transparencia
Otro aspecto relevante que destacó es la incorporación progresiva del aporte patronal del Estado. En contraste con la propuesta original de un 3%, se acordó un aumento anualmente del 1% hasta alcanzar el 5%.
Para Ferreira, esta medida ayuda a desglosar un costo que históricamente era asumido de manera indirecta por el gobierno. “Tener un número fijo y claro es importante para dimensionar el problema real”, aseguró.
Advertencia sobre el impacto fiscal a futuro
El economista advirtió sobre las graves repercusiones de no realizar reformas en la caja fiscal. Según sus estimaciones, sin cambios estructurales, el déficit podría llegar a 9.000 millones de dólares para el año 2035, cifra que se asemeja al total del presupuesto anual de Paraguay.
En este sentido, señaló que un eventual incremento de impuestos no sería viable y impactaría negativamente en el empleo y la economía en general. “Estaríamos trabajando solo para pagar jubilaciones”, concluyó.
Una discusión pendiente más amplia
Finalmente, Ferreira enfatizó que esta reforma es tan solo el inicio de tres discusiones fundamentales: la caja fiscal, el sistema del IPS y la situación del 70% de los paraguayos que no tienen acceso a jubilación.
