Alarma mundial por reclutamiento digital de menores en zonas de conflicto
Una reciente investigación internacional revela que grupos armados y organizaciones criminales en Colombia, México y Ucrania utilizan estratégicamente las plataformas digitales para captar menores de edad, involucrándolos en actividades vinculadas a la violencia y la guerra. Esta preocupación ha movilizado a la Jurisdicción Especial de Paz (JEP) colombiana junto a entidades judiciales y sociales de estos países en un trabajo conjunto para analizar estas nuevas formas de reclutamiento a través de redes sociales y aplicaciones de mensajería.
El estudio, enfocado en las plataformas TikTok, Facebook y Telegram, identifica patrones y símbolos que funcionan como ganchos para atraer a adolescentes hacia estas estructuras ilegales. En Colombia, los mensajes promocionales incluyen emojis y elementos que simbolizan poder y riqueza, mientras en México se utilizan imágenes como pizzas y gallos para representar a distintos cárteles. En Ucrania, a diferencia de Latinoamérica, la captación se hace de forma más discreta, con mensajes privados y ofertas encubiertas que conducen a grupos en Telegram.
En el caso colombiano, el reclutamiento ha evolucionado desde la promesa económica hacia una "narcoestética" que destaca la belleza, el lujo y la fuerza. Mujeres jóvenes son invitadas a través de videos que exponen cirugías plásticas y poses sensuales, mientras que para los hombres se enfatizan la virilidad, el poder económico y la exhibición de armas. Esta estrategia, impulsada por grupos como el Bloque Jacobo Arenas en el suroccidente del país, ha permitido aumentar significativamente la captación de menores, ampliando el fenómeno de zonas rurales a urbanas.
México enfrenta una dinámica diferente, donde muchos jóvenes solicitan activamente ingresar a cárteles, impulsados por la brecha salarial y la normalización de la violencia en contenidos digitales. En redes sociales, especialmente TikTok, proliferan videos de adolescentes pidiendo ser reclutados, después de estar expuestos a un entorno audiovisual que glorifica la vida criminal y el consumo ostentoso. Un fenómeno relevante en este contexto es el auge de "narcoinfluenciadores", perfiles que sin reclutar directamente, glamurizan el narcotráfico y su estilo de vida.
En Ucrania, la Fiscalía ha detectado el uso de menores para tareas de espionaje y sabotaje en apoyo a operaciones militares. El reclutamiento se realiza mediante mensajes privados y tareas progresivas, como obtener fotografías o ubicaciones estratégicas, con pagos en criptomonedas. Desde el inicio del conflicto armado con Rusia, más de 240 niños y adolescentes han sido identificados en estas circunstancias, con varias investigaciones en curso que señalan la posible comisión de crímenes de guerra.
Frente a esta realidad, las plataformas involucradas han implementado mecanismos para combatir el reclutamiento digital. Telegram, por ejemplo, ha señalado que elimina rápidamente cualquier contenido vinculado a la captación para la violencia y utiliza inteligencia artificial para monitorear sus espacios públicos. Sin embargo, los expertos advierten que las regulaciones vigentes no cubren adecuadamente estas prácticas transnacionales, desafiando a las leyes tradicionales y dejando un vacío en la protección efectiva de los menores.
El rápido avance de estas tácticas digitales pone en evidencia la necesidad urgente de actualizar las normativas internacionales y reforzar la cooperación entre países para frenar el reclutamiento de niños en conflictos armados. A la vez, se exige una mayor responsabilidad de las plataformas tecnológicas para detectar y desmantelar estas redes que comprometen la seguridad y los derechos de la infancia en contextos de violencia.
