Preston Bailey, reconocido diseñador de eventos, desmiente cualquier tensión durante la organización de la boda de Brooklyn Beckham y Nicola Peltz, celebrada en 2022. El famoso planificador, con años de experiencia en enlaces de alto perfil, expresó a los medios que el proceso fue armonioso y recordó a Brooklyn como un colaborador amable y atento, lejos de las recientes declaraciones polémicas del hijo mayor de los Beckham sobre su madre.
Bailey, quien estuvo a cargo de la coordinación durante casi un año hasta que tuvo que abandonar por motivos de agenda, es famoso por sus impresionantes instalaciones florales. Su carrera, que comenzó en la década de los ochenta en Nueva York, se gestó a partir de la necesidad y el descubrimiento casual del arte floral a través de su amigo, el diseñador de interiores Vicente Wolf. A lo largo de más de cuatro décadas, ha evolucionado hasta transformar bodas y eventos en auténticas obras de arte.
Entre sus trabajos más destacados se encuentra la opulenta boda del hijo mayor de la familia Ambani en India, celebrada este 2024, considerada por muchos la «boda del siglo». Allí, Bailey utilizó millones de flores para crear más de sesenta esculturas florales imitando animales como jirafas, leopardos y tigres, mostrando su dedicación por adaptar sus diseños a los gustos y sensibilidades de cada cliente, evitando elementos que puedan generar malos recuerdos.
Al hablar de su proceso creativo, Bailey destaca la importancia de entender profundamente a sus clientes y ofrecerles múltiples opciones para elegir. Sus colaboraciones con artistas de la talla de Beyoncé y Jay-Z demuestran su capacidad para conectar con visiones artísticas elevadas y crear experiencias únicas, garantizando que cada celebración esté repleta de sorpresas y momentos memorables.
En cuanto a la industria de las bodas, el diseñador señala una transformación radical desde sus inicios. Mientras que su primer evento costó apenas 300 dólares, hoy en Nueva York las bodas de lujo superan fácilmente el millón. Este crecimiento ha ampliado el alcance de su labor más allá de simples arreglos florales, pasando a diseñar espacios completos que se convierten en instalaciones artísticas que involucran techos, paredes y suelos.
No obstante, Bailey mantiene una mirada crítica y realista sobre las expectativas creadas por las redes sociales como Instagram. Advierte a las parejas que desean reproducir lujos vistos en línea que deben ajustar sus aspiraciones a sus presupuestos, pues la producción de eventos espectaculares requiere inversiones significativamente altas y una planificación meticulosa.
Finalmente, el diseñador reconoce las diferencias culturales y de mercado que influyen en la forma de celebrar bodas alrededor del mundo. Subraya que lo que en un país se considera reservado o simple puede ser visto como opulento en otro, resaltando la necesidad de adaptar sus diseños a las tradiciones y sensibilidades locales, reflejando la diversidad en la manera de celebrar el amor y la unión.
