El rechazo del Partido Popular Europeo (PPE) y de fuerzas de ultraderecha en el Parlamento Europeo ha impedido expresar formalmente la solidaridad del hemiciclo con España tras las amenazas comerciales del expresidente estadounidense Donald Trump. Esta situación surge debido a la negativa del Gobierno de Pedro Sánchez a permitir el uso de las bases militares de Morón y Rota para una ofensiva militar contra Irán.
La iniciativa, propuesta por el grupo Los Verdes, buscaba incluir en la agenda del pleno de Estrasburgo un debate sin resolución titulado “Declaración de la Comisión: Amenazas de sanciones comerciales estadounidenses contra la UE, especialmente España: la urgente necesidad de una respuesta unificada y solidaridad”. La propuesta contó con el respaldo de la mayoría de las fuerzas parlamentarias de centro y izquierda, incluyendo a los liberales de Renew, socialdemócratas S&D, Verdes y la Izquierda.
Sin embargo, el PPE, en coalición con fuerzas de ultraderecha, bloqueó la inclusión del debate, impidiendo que el Parlamento mostrara un posicionamiento oficial unificado. Esta alianza alternativa, denominada “mayoría Venezuela”, ha frenado en anteriores ocasiones iniciativas promovidas por la plataforma tradicionalmente proeuropea que agrupa a estos partidos.
La controversia se origina en torno a la reacción a las amenazas emitidas por Donald Trump, quien advirtió con imponer sanciones comerciales y embargos a España debido a su oposición a que las bases militares españolas sirvan para la ofensiva estadounidense contra Irán. Aunque la propuesta para el debate no implicaba aprobar resolución alguna, sí habría permitido manifestar un apoyo público y debatir las discrepancias, opción que fue descartada.
Aun así, altos cargos europeos, incluyendo a la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, y a líderes de la Comisión y el Consejo Europeo, mostraron apoyo al Gobierno español de manera privada. El presidente francés, Emmanuel Macron, también expresó solidaridad. Sin embargo, ni Metsola ni la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, ambas del PPE, comunicaron explícitamente este respaldo en sus redes sociales.
Por otro lado, representantes de la Comisión Europea reafirmaron que cualquier amenaza comercial contra un Estado miembro constituye una amenaza contra toda la Unión Europea, subrayando que la competencia en materia comercial corresponde a esta institución. Stéphane Séjourné, vicepresidente de la Comisión, enfatizó esta línea durante una rueda de prensa.
Este episodio evidencia las divergencias políticas presentes en la Eurocámara, donde la derecha y ultraderecha optan por bloquear iniciativas que impliquen un posicionamiento conjunto cuando consideran que las decisiones afectan las estrategias geopolíticas y las alianzas internacionales. La falta de consenso dificulta la capacidad del Parlamento para emitir mensajes unificados en asuntos de política exterior y defensa relacionadas con la Unión Europea y sus miembros.
