Un suboficial de la Policía Nacional fue detenido en Santa Rita, Alto Paraná, tras ser sorprendido transportando 20 fusiles de alto calibre. Los agentes hallaron las armas ocultas en un doble fondo de su vehículo, lo que generó múltiples interrogantes sobre su origen y destino.
El detenido, Tomás Alcides Trinidad Flecha, de 37 años y asignado a la subcomisaría de Acepar, estaba en ruta a Ciudad del Este. El ministro de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad), Jalil Rachid, indicó que las investigaciones apuntan a que los fusiles tendrían como destino Brasil, donde su valor en el mercado negro es significativamente mayor.
Rachid destacó que cada fusil está valorado en al menos 10,000 dólares en Paraguay, una cifra que podría duplicarse en Brasil, lo que elevaría el valor total del cargamento a cerca de 200,000 dólares. Se trata de fusiles calibre 7.62, considerados de alto poder.
Las autoridades llevan a cabo pericias a cargo de la Dirección de Material Bélico (Digemabel) y la Policía Nacional para determinar si las armas habían sido utilizadas en otros delitos dentro del país. Aunque Flecha no emitió declaraciones durante su arresto, se presume que era consciente de la actividad ilícita.

El ministro Rachid subrayó que estos fusiles no debían estar en circulación, ya que contaban con inscripciones de la Guardia Civil Española. Agregó que estas armas debieron ser destruidas previamente, lo que pone de manifiesto un problema más amplio de tráfico internacional de armas que involucra a varios países, incluido Estados Unidos.

El ministro también mencionó que se investigan potenciales vínculos de funcionarios españoles con el caso, y se prevé solicitar cooperación de las autoridades de Brasil y de España para avanzar en la investigación. La situación pone de relieve la fragilidad de los controles existentes en el almacenamiento y el tráfico de armas a nivel internacional.


