El presidente Santiago Peña condecoró hoy a tres destacados exfuncionarios y militares con la Orden al Mérito del Comando de las Fuerzas Militares “Gral. Div. Bernardino Caballero”, en el grado de Gran Cruz, la más alta distinción de la institución. Los homenajeados son el exmandatario Juan Carlos Wasmosy, el vicealmirante (R) Eduardo González Petit y el general de Ejército (R) Silvio Rafael Noguera.
La ceremonia tuvo lugar en la sede del Comando en Jefe de las Fuerzas Armadas. Peña subrayó que la condecoración es un reconocimiento a los relevantes servicios prestados a la República por parte de los galardonados. González Petit es uno de los recordados “carlos” que lideraron el golpe militar que derrocó al dictador Alfredo Stroessner en 1989, poniendo fin a un régimen de 35 años.
Noguera, por su parte, fue jefe de las Fuerzas Militares durante la crisis política de abril de 1996, un periodo marcado por tensiones en el gobierno de Wasmosy. Durante su discurso, Peña enfatizó el papel decisivo de las Fuerzas Armadas en la consolidación de la democracia paraguaya, actuando como garantes de la institucionalidad y el respeto a la Constitución durante la transición democrática.
El presidente destacó el legado de Wasmosy, quien lideró el país de 1993 a 1998, y su compromiso con la defensa de las instituciones, afirmando que dejó una huella duradera en la construcción de un Paraguay soberano y democrático. Peña expresó gratitud hacia las Fuerzas Armadas, que con lealtad y patriotismo han contribuido a la paz y el orden constitucional.
Además, Peña reafirmó el compromiso de su administración con la modernización y fortalecimiento de las Fuerzas Armadas a través de nuevas tecnologías y programas de capacitación. Estas mejoras son necesarias para proteger la soberanía nacional y garantizar la seguridad de las fronteras, así como para atender emergencias en el país.
Wasmosy, al recibir la distinción, comentó que este reconocimiento refleja el compromiso conjunto de las instituciones del Estado con la estabilidad del país. Destacó el proceso de civilización de las Fuerzas Armadas bajo su gobierno y la importancia del respeto a la Constitución durante momentos cruciales para la democracia paraguaya.


