
El ministro de la Secretaría Nacional Antidrogas aborda la cooperación y la corrupción en el manejo de operaciones antidrogas
El titular de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad), Jalil Rachid, destacó la importancia de la colaboración existente entre las autoridades paraguayas y la Administración de Control de Drogas (DEA) de Estados Unidos. Durante una reciente entrevista, subrayó que, en caso de surgir situaciones de corrupción que involucren a agentes estadounidenses, existen mecanismos constitucionales para hacer frente a tales eventualidades, aunque hasta la fecha no se ha realizado ninguna activación de estos protocolos.
Rachid trajo a colación un incidente reciente en República Dominicana, donde el gobierno estadounidense tomó la decisión de clausurar la oficina de la DEA local tras un escándalo de corrupción. Esta situación, según Rachid, sirve como un recordatorio de la necesidad de mantener la integridad en las operaciones conjuntas, enfatizando que Paraguay está preparado para actuar si alguna situación similar llegara a presentarse.
El ministro reafirmó que, aunque hasta ahora no han surgido problemas con agentes de la DEA durante su gestión, sí han enfrentado desafíos relacionados con funcionarios de la propia Senad. Ante cualquier filtración de información o caso de corrupción interna, se procedería con una denuncia al Ministerio Público, resaltando así el compromiso del gobierno paraguayo con la transparencia y la rendición de cuentas.
En 2024, la relación entre Senad y DEA había sufrido un revés, con el anuncio de un cese de cooperación logística y de inteligencia como parte de un intento por reforzar la capacidad de la Senad. Esta decisión se tomó, a pesar de un memorándum de entendimiento que seguía en vigor, situación que Rachid manifestó no haber conocido en aquel momento.
Sin embargo, ante las circunstancias cambiantes y la necesidad de colaboración en la lucha contra el narcotráfico, el gobierno paraguayo finalmente retrocedió en su postura y reafirmó la continuidad de la cooperación en materia de inteligencia con la DEA. Este paso es considerado crucial para maximizar la efectividad de las operaciones antidrogas en el país, consolidando así los esfuerzos para enfrentar el crimen organizado.
