Los ingresos laborales de las personas mayores de 15 años en Paraguay revelan dos factores esenciales de la economía del país: la educación y el sector productivo donde trabajan. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), entre 2022 y 2024, los ingresos mensuales promedio aumentaron de G. 2.665.000 a G. 3.096.000, un incremento del 16,2%. Sin embargo, este aumento no es uniforme y varía según el nivel educativo y el sector.
En términos de educación, la desigualdad persiste. En 2024, quienes tenían entre 1 y 6 años de educación ganaron en promedio G. 2.021.000, mientras que aquellos con 13 a 18 años recibieron G. 4.346.000, más del doble.
Por sectores, en el primario, que incluye agricultura y pesca, los ingresos subieron de G. 2.099.000 en 2022 a G. 3.172.000 en 2024, un aumento del 51,1%, debido a campañas exitosas de soja y carne, aunque afectadas por condiciones climáticas y precios internacionales.
En el sector secundario, que abarca manufacturas y construcción, los ingresos aumentaron de G. 2.594.000 a G. 2.952.000, un 13,8%, reflejando una recuperación en construcción y manufactura por la demanda interna.
Finalmente, el sector terciario, que incluye comercio y servicios, mostró un ingreso promedio de G. 3.122.000 en 2024, un 11,3% más que en 2022. Aunque este sector representa la mayoría del empleo urbano y depende mucho de la educación, las diferencias salariales internas son grandes debido a la coexistencia de empleos mal pagados y otros de alta especialización.
Los datos del INE destacan que la educación prolongada sigue siendo rentable, pero los sectores primario y secundario también ofrecen oportunidades para quienes tienen menor escolaridad, dependiendo de las condiciones del mercado. Las políticas públicas deben enfocarse en la calidad de la educación y en diversificar la economía, para que los ingresos no estén ligados solo a sectores de baja complejidad.