El juez de Crimen Organizado de Asunción, Osmar David Legal Troche, ha dictado prisión preventiva para el propietario de una cantera tras su vinculación con un violento asalto a la agroexportadora Algisa.

José Antonio Insfrán Silguero, de 68 años y propietario de la cantera Candelaria, enfrenta serios cargos tras el asalto a la agroexportadora Algisa, ocurrido bajo circunstancias dramáticas en Coronel Bogado. La persecución judicial se intensificó cuando los fiscales Rodolfo Hiram Colmán y Andrés Eduardo Arriola presentaron varias imputaciones contra él por la posesión ilegal de explosivos.
A pesar de la solicitud del Ministerio Público de aplicar arresto domiciliario debido a su supuesta colaboración con la investigación, el juez decidió que la prisión preventiva era la medida apropiada, fundamentado en la gravedad de los delitos y el impacto causado por el uso de explosivos provenientes de su cantera.
La detención de Insfrán Silguero se produjo el pasado martes en su establecimiento, mientras que una de sus hijas fue arrestada, aunque posteriormente liberada. Las autoridades revelaron que los explosivos utilizados en el reciente asalto a la agroexportadora fueron extraídos de su propiedad, una información confirmada por la Dirección General de Material Bélico (Digemabel).
El asalto en Coronel Bogado
Durante el atraco, ocurrido en las primeras horas del martes, un grupo armado de ocho individuos tomó por asalto la planta industrial, utilizando explosivos para volar el edificio administrativo. Los directivos de Algisa afirmaron que no había dinero en el recinto, pero los daños a la infraestructura serán significativos, obligando a una costosa reconstrucción.
El comisario general inspector Javier Orlando Flores Gamarra, director de Investigación de Hechos Punibles, ha señalado la hipótesis de que el ataque pudo haber sido un ensayo para un robo de mayor escala en el futuro. Este asalto se conecta con una serie de acciones delictivas previas atribuidas a la misma banda, que han incluido enfrentamientos con la policía y otros asaltos violentos en distintas localidades.
La evidencia balística ha vinculado a este grupo criminal con varios delitos graves a lo largo de los últimos años, evidenciando un patrón de violencia y sofisticación en sus operaciones, lo que aumenta la preocupación de las autoridades sobre la seguridad pública y la necesidad de diligentes investigaciones en estos casos.
