Las autoridades cubanas lograron controlar un incendio registrado este viernes en el área de almacenamiento de la refinería Ñico López, ubicada en La Habana, sin reportarse víctimas. El Ministerio de Energía y Minas informó a través de sus canales oficiales que el incidente no afectó las operaciones habituales de la planta y que las causas del siniestro están siendo investigadas.
El fuego generó una intensa columna de humo negro visible desde diversos puntos de la capital, originándose en un almacén donde se guardaban productos desechados. Afortunadamente, las llamas no alcanzaron las áreas de procesamiento de crudo de la refinería, una de las más antiguas del país, que ha enfrentado problemas operativos en ocasiones anteriores.
Este accidente agrava las preocupaciones sobre el sistema energético cubano, que actualmente atraviesa una severa escasez de combustibles esenciales para generar electricidad y garantizar el suministro de queroseno para la aviación civil. La situación continúa afectando la economía nacional y la calidad de vida de la población local.
Cuba cuenta con una capacidad instalada para refinar aproximadamente 120.000 barriles de crudo diarios, aunque las plantas operan por debajo de este nivel. La refinería Camilo Cienfuegos es la mayor y aporta cerca del 50% del procesamiento, mientras que la Ñico López, que recibió en enero su último cargamento desde México, procesa alrededor de 36.400 barriles por día según estimaciones independientes.
La planta Ñico López, establecida a finales del siglo XIX y nacionalizada en 1960, se encuentra en proximidad a zonas densamente pobladas, lo que incrementa los riesgos asociados a su operación. Además, la refinería ha sufrido episodios ambientales negativos, como el derrame de gasolina registrado en marzo de 2025, que causó pérdidas millonarias y llevó a procedimientos judiciales contra su personal.
El siniestro se produce en un momento crítico para el sector energético cubano, afectado por apagones prolongados desde mediados de 2024 debido a fallas en las centrales termoeléctricas y limitaciones financieras para importar combustible. A esta crisis se suma la reducción de los envíos de crudo venezolano tras las sanciones de Estados Unidos impuestas a inicios de año.
La experiencia cubana con incidentes en infraestructuras petroleras incluye el incendio de agosto de 2022 en la base de supertanqueros de Matanzas, uno de los peores desastres industriales del país que causó 17 fallecidos y daños severos en cuatro tanques de almacenamiento. Este antecedente resalta la vulnerabilidad del sistema energético nacional ante emergencias similares.
