Cinco cuerpos de mineros secuestrados en Sinaloa fueron hallados en fosas clandestinas en el municipio de Concordia, confirmó la Fiscalía estatal tras investigaciones impulsadas por denuncias ciudadanas y declaraciones de detenidos vinculados al Cartel de Sinaloa. Los fallecidos, empleados de la minera canadiense Vizsla Silver, fueron identificados tras ser localizados en fosas ubicadas en la comunidad de El Verde, a unos 15 kilómetros del campamento donde ocurrieron los hechos.
El secuestro ocurrió el 23 de enero cuando un grupo armado, presuntamente ligado a “Los Chapitos”, irrumpió en el campamento de La Clementina, en Concordia, apoderándose de una decena de trabajadores. Las autoridades confirmaron que cinco de los mineros fueron asesinados y sus cuerpos depositados en las fosas mencionadas, mientras que otros cinco permanecen desaparecidos.
La minería en esta región se ha visto afectada por la violencia del narcotráfico, que ha erosionado la seguridad y generado temor entre la comunidad local. Michael Konnert, presidente de Vizsla Silver, expresó su solidaridad con las familias de los trabajadores y aseguró que la empresa está colaborando para apoyar a los afectados y esclarecer los hechos.
La localidad de Concordia, antes conocida por su valor turístico y cultural, sufre un impacto negativo tras estos sucesos, que se suman a un ambiente generalizado de violencia en la zona. Familias de personas desaparecidas mantienen una constante búsqueda, apoyándose en colectivos de madres y grupos civiles, que han instalado campamentos cerca de las fosas para colaborar en la identificación de cuerpos mediante pruebas de ADN.
La Guardia Nacional estableció puntos de seguridad perimetrales para restringir el acceso a las fosas clandestinas, limitando la entrada solo a personal autorizado de la Fiscalía General de la República y la Comisión Nacional de Búsqueda. Sin embargo, esta restricción genera incertidumbre entre los familiares, que exigen mayor transparencia y acceso a la información sobre los avances en las exhumaciones.
Hasta la fecha, se han recuperado al menos 14 cuerpos en distintas fosas del área, y el proceso de identificación continúa avanzando, mientras las autoridades federales y estatales fortalecen las investigaciones. Las víctimas pertenecen a una lista creciente de desaparecidos en la región, donde la inseguridad ha alcanzado niveles alarmantes durante los últimos años.
La comunidad y las organizaciones civiles insisten en la necesidad de mayor apoyo institucional para enfrentar la crisis humanitaria derivada de la violencia criminal, enfatizando la importancia de la justicia y la reparación para las víctimas y sus familias en Sinaloa.
