Familiares y activistas exigen justicia y libertad frente a la cárcel de El Helicoide en Caracas
Decenas de familiares de presos políticos, activistas de derechos humanos y excarcelados se congregaron el pasado sábado en las inmediaciones de la cárcel de El Helicoide, en Caracas, para realizar una protesta y una misa conmemorativa. La iniciativa fue convocada por el cardenal venezolano Baltazar Porras y tuvo como objetivo visibilizar la situación de los detenidos políticos en el país y exigir su pronta liberación.
Durante la concentración, que contó con la organización del Comité por la Libertad de los Presos Políticos de Venezuela (Clippve), los participantes portaron fotografías de los reclusos y entonaron consignas como “no tenemos miedo” y “libertad”, además de guardar un minuto de silencio y cantar el Himno Nacional. El sacerdote Numa Rivero ofició la misa en memoria de quienes permanecen privados de libertad en condiciones que, según denunciaron, vulneran sus derechos humanos.
La marcha avanzó desde la avenida Victoria hasta las puertas de El Helicoide, donde una fuerte presencia policial vigilaba el lugar. Aunque los agentes grabaron a los manifestantes, la protesta transcurrió sin incidentes graves, salvo breves enfrentamientos verbales entre organizadores y policías. El acto culminó tras una declaración colectiva en la que los asistentes reiteraron su reclamo por el cierre de los centros de detención acusados de torturas.
Esta movilización se enmarca en un contexto reciente de excarcelaciones masivas —que el Gobierno cifra en más de 600 y organizaciones no gubernamentales estiman en cerca de 400— así como en la expectativa generada por un proyecto de ley de amnistía promovido por las autoridades venezolanas. Sin embargo, algunos familiares expresaron preocupación por la lentitud en la liberación total de los presos y cuestionaron los términos de la futura legislación.
Diego Casanova, dirigente de Clippve, afirmó que pese a las dificultades persistentes y al dolor infligido por las instituciones el compromiso de lucha por la restitución completa de la libertad sigue vigente. Por su parte, manifestantes como Estefany Álvarez demandaron la liberación urgente de presos específicos, denunciando tratos crueles y violaciones a la salud de detenidos como Nélida Sánchez, quien lleva dos años recluida en El Helicoide.
En el acto también participaron familiares de los detenidos durante la fallida incursión conocida como Operación Gedeón en 2020, que buscaba derrocar al presidente Nicolás Maduro. Estos grupos exigieron información sobre el estado de salud y la situación legal de sus allegados, muchos de los cuales permanecen en cárceles militares de alta seguridad como el Fuerte Guaicaipuro, bajo condiciones que calificaron de severas y opacas.
Finalmente, la protesta incluyó la participación de Daniela Abreu, quien demandó justicia para el abogado y académico Perkins Rocha, arrestado tras las controversiales elecciones presidenciales de julio de 2024. Abreu subrayó que la paz en Venezuela solo podrá alcanzarse mediante el respeto a la justicia y los derechos humanos fundamentales, enviando un mensaje claro contra la impunidad y la represión.
Esta jornada de protesta evidenció la persistente tensión social en torno al trato de los presos políticos en Venezuela y reflejó el sentir de un sector importante de la sociedad civil que continúa luchando por la verdad, la justicia y la libertad.
