
09 de enero de 2026 – 08:43
El director de la Dirección Nacional de Migraciones rechazó que un contrato por 22 millones de dólares para implementar nuevos sistemas de vigilancia y control migratorio en aeropuertos haya sido gestionado en secreto. Defendió la elección del proceso como “vía de excepción”, bajo el argumento de “seguridad nacional”, evitando así los procedimientos que garantizan la libre competencia en las contrataciones estatales.
En diciembre de 2025, la Dirección Nacional de Migraciones concedió un contrato a la empresa estadounidense Securiport, por un total de 154.135 millones de guaraníes (alrededor de 22 millones de dólares) para el suministro de nuevos sistemas de control migratorio.
Justificando que la adopción de estos sistemas permitiría a las autoridades migratorias paraguayas contar con información anticipada sobre las personas que ingresan al país por aire, la adjudicación se realizó por vía de excepción.
La empresa seleccionada lo fue a discreción del director de Migraciones, Jorge Kronawetter; debido a la elección por vía de excepción, otras empresas nacionales o internacionales no pudieron participar ni presentar ofertas que pudieran ser más competitivas.
En conversación con ABC Cardinal este viernes, Kronawetter negó “absolutamente” que el proceso se hubiera realizado de manera oculta y afirmó que el proyecto se había anunciado en junio de 2025, cuando se firmó un convenio entre la Dirección de Migraciones y la Dirección Nacional de Aeronáutica Civil.
“La adjudicación del proceso se realizó el 18 de diciembre y fue publicada en todas nuestras plataformas”, añadió.
Información anticipada y control biométrico
Kronawetter explicó que, aunque el costo total del proyecto asciende a “cerca de 22 millones de dólares”, ese monto no será desembolsado de una sola vez, sino que se efectuarán pagos conforme se vayan entregando los distintos componentes del contrato al Estado, en un plazo que se extendería por cinco años.
El director de Migraciones aseguró que el contrato permitirá a Paraguay cumplir con estándares internacionales aeroportuarios, como contar con un sistema de información anticipada de pasajeros, que proporcionará a las autoridades datos detallados sobre las personas que llegarán al país antes de su arribo.
Señaló que Paraguay es uno de los pocos países en la región que carece de dicho sistema de información anticipada.
El segundo componente del contrato, según detalló Kronawetter, es la implementación de un “sistema de primer mundo” que incluirá “pasarelas electrónicas y nuevos métodos de control biométrico” que agilizarán los trámites en los aeropuertos.
Estos sistemas se implementarán inicialmente en el aeropuerto internacional Silvio Pettirossi, la principal terminal aérea del país, donde se prevé tener el sistema de información anticipada en funcionamiento para junio. Posteriormente, se implementará en el Aeropuerto Guaraní de Ciudad del Este.
El aeropuerto internacional de Encarnación “será incluido en una segunda etapa”, agregó.
Otras alternativas eran “mucho más costosas”
El director de Migraciones defendió la decisión de llevar a cabo el proceso bajo la vía de excepción, aduciendo que la implementación de estos sistemas es crucial por “seguridad nacional”, y aunque reconoció que este proceso evitó “ciertos pasos típicos de la vía de concurrencia”, enfatizó que la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas “supervisó todo el proceso”.
Reconoció que la decisión de seleccionar a Securiport como la empresa contratada fue suya, destacando que esta compañía ha estado realizando “relevamiento de información” en Paraguay durante siete años y ha implementado exitosamente en Argentina sistemas de control migratorio similares a los que se buscan adquirir en Paraguay.
“No queríamos arriesgarnos con empresas que no conocíamos”, añadió. También mencionó que se consideraron otras “opciones” para el contrato, pero indicó —sin brindar detalles ni evidencias— que esas alternativas eran “mucho más caras”.
“Me costó mucho tomar esta decisión, sabía que iban a buscar la forma de acusar coimas, pero si no lo hacíamos seguiríamos siendo como una aldea”, agregó. “No quiero que piensen que esto fue algún tipo de negociado, es una cuestión de seguridad nacional y comodidad para los usuarios”.
