La diputada Johana Ortega es una de las clientas del banco ueno Bank afectadas por una filtración masiva de datos en la web oscura. Criticó que aunque varias autoridades y directivos habían sido informados del incidente, los clientes no fueron alertados para poder tomar precauciones y cambiar sus contraseñas. Indicó que esto viola diversas leyes y derechos constitucionales.
El 18 de agosto de 2025, ABC Color informó sobre el caso. Cientos de clientes de ueno Bank fueron víctimas de esta filtración, con datos personales ofrecidos en la web oscura. La diputada Ortega está en la lista de afectados y criticó al banco y a las autoridades regulatorias por no notificar a los clientes a pesar de haber sido informados el 14 de agosto.
Ortega descubrió la filtración por medio de un periodista que la contactó para verificar una transferencia. Comparó la sensación con la de una intrusión en su hogar, lo que le generó una gran sensación de vulnerabilidad.
Los datos filtrados incluían información personal de Ortega, como su nombre y número de cédula, así como detalles de una transacción de ₲ 485.000. Lo preocupante, según Ortega, es que los datos de otra persona involucrada, que no es cliente de ueno Bank, también fueron expuestos.
Esto sugiere que la filtración también afectó a datos de otras personas y entidades bancarias. Ortega enfatizó que no se trata solo de una brecha de seguridad, sino de violaciones a derechos fundamentales protegidos por la Constitución, como el derecho a la intimidad y la inviolabilidad del patrimonio documental.
Indicó que el secreto bancario es un deber legal que las instituciones deben proteger, y la inacción del banco y de las autoridades competentes es “gravísima”. Ortega destacó que nadie contactó a ella ni a otros afectados para al menos recomendarles cambiar sus contraseñas, sugiriendo complicidad o negligencia si sabían del incidente.
Miles de clientes también resultaron afectados, con más de 200,000 datos privados filtrados el 14 de agosto. La información incluía detalles de transferencias bancarias y datos personales. En respuesta, el banco emitió un comunicado negando el incidente, mientras que el superintendente de Bancos del Banco Central del Paraguay, Holger Aníbal Insfrán, dijo que investigarían las publicaciones sobre la filtración.