La cobertura del Instituto de Previsión Social (IPS) es fundamental para evaluar el mercado laboral formal y la capacidad de protección social en Paraguay. Los datos de julio de 2024 y 2025 indican un aumento en el número de asegurados, aunque presentan desafíos en cuanto a inclusión y sostenibilidad del sistema de pensiones.
Según cifras oficiales, en julio de 2025 había 1.643.963 asegurados activos, equivalentes al 24,6% de la población total. Un año antes, en julio de 2024, había 1.594.271 asegurados, o el 25,3% de la población. Aunque hubo un incremento de 50.000 personas, el porcentaje de cobertura disminuyó ligeramente. Esto sugiere que el crecimiento poblacional supera la expansión del empleo formal.
Analizando por edades, en el grupo adulto, los asegurados pasaron de 670.817 en 2024 a 712.001 en 2025, incrementándose en 40.000. Este aumento señala una mayor participación de trabajadores productivos, favorable para la economía debido a la relación entre estabilidad laboral y recaudación tributaria.
El segmento de adultos jóvenes también creció significativamente, de 255.112 en 2024 a 285.198 en 2025, con un aumento de 30.000. Esto sugiere una entrada más dinámica de jóvenes en el empleo formal, crucial para un país con una población joven que necesita empleos de calidad.
En la adolescencia, los asegurados fueron 112.039 en 2024 y 112.883 en 2025. El grupo infantil mostró una disminución de 182.454 a 173.902 asegurados, reflejando una extensión del sistema a las familias, dados los beneficiarios indirectos. En la primera infancia, los asegurados disminuyeron de 66.180 en 2024 a 55.242 en 2025, posiblemente por cambios en los registros o la natalidad.
La reducción en el porcentaje de cobertura, del 25,3% en 2024 al 24,6% en 2025, tiene implicaciones significativas. Aunque hay más asegurados, la proporción de paraguayos cubiertos por el IPS disminuye. Esto muestra que el crecimiento demográfico y la informalidad laboral superan la expansión del sistema previsional.
La sostenibilidad del IPS depende de ampliar la base de aportantes. Si el empleo formal no crece al ritmo de la población, el sistema enfrentará más presiones, especialmente con el envejecimiento y mayor demanda de servicios de salud.
Este material fue elaborado por MF Economía e Inversiones.