En el distrito de Paraguarí, la situación política presenta un panorama complejo con la reelección de Marcelo Simbrón (Movimiento Colorado Añeteté), quien afronta serias implicancias judiciales. Fue condenado en diciembre de 2024 a tres años y ocho meses de prisión por ilícitos relacionados con la administración pública, en un caso que señala un daño patrimonial significativo a la Municipalidad de Nueva Colombia, con un monto total involucrado de G. 2.663.315.462.
La sentencia fue ratificada por un Tribunal de Apelación en julio de 2025, y el caso actualmente se encuentra bajo revisión en la Corte Suprema de Justicia (CSJ).

Recientes informes de la Fiscalización Especial Inmediata (FEI) de la Contraloría General de la República (CGR) han destacado diversas irregularidades en la gestión de Simbrón, incluyendo adjudicaciones no comunicadas a la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas (DNCP) que superan los G. 1.600 millones del Fondo Nacional de Inversión Pública y Desarrollo (Fonacide), así como un monto adicional de G. 1.300 millones en royalties.
Otros actores políticos en la región, como el actual intendente de Caapucú, Gustavo Penayo Arce (ANR-HC), también buscan ser reelectos, a pesar de que su gestión ha estado marcada por denuncias de falta de transparencia y mala administración de fondos. Se menciona que su gestión fue salvada de la intervención gracias a un pacto político en el Congreso.

La falta de rendición de cuentas y malversación de recursos han sido algunas de las críticas más relevantes hacia el intendente, quien incluso ha sido objeto de intentos de fiscalización que, según se reporta, fueron esquivados bajo pretextos de viaje. El bloqueo de transferencias por parte del Ministerio de Economía y Finanzas resalta su complicada relación con el uso de recursos públicos.
En contraste, otros candidatos como María Cristina Espínola (ANR-HC) en Escobar y Sergio Galeano (ANR-HC) en La Colmena buscan la reelección sin antecedentes judiciales que empañen sus campañas, aunque se han reportado algunas quejas menores sobre asuntos administrativos en sus gestiones. La contienda electoral en Paraguarí y alrededores se plantea como un reflejo de las tensiones políticas en el país.

