10 de febrero de 2026 – 09:00
Pese a los reportes de que el sector de la construcción inició el 2026 con el mayor nivel de optimismo empresarial, Capaco advierte que el atraso en los pagos por las obras en ejecución, que ronda los US$ 360 millones, mantiene a las empresas al borde del quiebre. El Gobierno, en tanto, busca este año ajustarse al límite de déficit establecido por la Ley de Responsabilidad Fiscal, en un contexto de restricción presupuestaria y baja ejecución.
El arranque del año 2026 para el sector de la construcción se presenta con proyecciones optimistas, según el Indicador de Expectativas Empresariales (IEE) de enero, elaborado por la Cámara Nacional de Comercio y Servicios del Paraguay. Sin embargo, a pesar de este panorama, la Cámara Paraguaya de la Construcción (Capaco) advierte que el atraso en los pagos afecta de manera significativa la estabilidad de las empresas del rubro.
Con un Indicador de Confianza del Sector Construcción que alcanzó 50,58 puntos, los datos muestran una mejora del 2,88% respecto al mes anterior. Este resultado señala un retorno al optimismo, superando el umbral de 50 puntos, que da una luz de esperanza para el sector. No obstante, la discrepancia entre las expectativas y la realidad es motivo de preocupación, dado el significativo atraso en los pagos del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC).

El presidente de Capaco, José Luis Heisecke, subrayó que, a pesar de las expectativas positivas, las empresas se encuentran al borde del colapso financiero. «Estamos prácticamente en un momento de quiebre«, expresó, haciendo hincapié en los aproximadamente US$ 360 millones en deuda, de los cuales una parte considerable corresponde a certificados de obra aún no abonados.
Perspectivas inciertas ante la falta de recursos
Heisecke advirtió que, sin una inyección de recursos significativa en los próximos meses, la situación podría volverse crítica. «La actualidad es una crisis financiera que está afectando al sector de la construcción», agregó. Esta inquietud se acentúa dada la estrategia del MOPC de continuar con las inversiones en infraestructura, aunque la ejecución presupuestaria del año anterior aún no ha sido publicada.
Capaco también expresó su preocupación por el hecho de que el Gobierno parece repetir prácticas del pasado, al impulsar proyectos sin el respaldo financiero adecuado, lo que está generando más deudas y dificultades operativas para las empresas. La falta de previsión sigue creando un escenario insostenible que repercute negativamente en la capacidad de respuesta financiera del sector.
Ante este panorama, el Gobierno tiene como objetivo reducir el déficit fiscal al 1,5% establecido por la Ley de Responsabilidad Fiscal. Sin embargo, desde el ámbito privado, se hace hincapié en que el ajuste fiscal no debe perjudicar los pagos relacionados con obras públicas, ya que esto perjudicaría la viabilidad de las empresas constructoras y, en última instancia, el desarrollo del sector.
