El Congreso peruano convoca sesión extraordinaria para debatir mociones de censura contra el presidente José Jerí
Lima, 15 de febrero de 2024.- Tras semanas de incertidumbre política, el Congreso de la República del Perú ha confirmado la realización de una sesión extraordinaria para el próximo martes 17 de febrero a las 10 a.m., en la que se debatirán siete mociones de censura contra el presidente José Jerí. La convocatoria se da luego de que se alcanzaran las 78 firmas necesarias para iniciar el proceso, en medio de una crisis generada por reuniones secretas entre Jerí y empresarios chinos vinculados a controversias, episodio conocido públicamente como el “Chifagate”.
El presidente Jerí, quien asumió el cargo en octubre pasado, enfrenta su momento más crítico. Su popularidad ha caído rápidamente y su permanencia en el poder pende de un hilo, pues la aprobación de alguna de las mociones significaría su destitución anticipada. En ese caso, el Congreso deberá nombrar un nuevo presidente del Legislativo, quien asumirá la presidencia de la República hasta el 28 de julio, fecha en que culmina el actual período presidencial. En los últimos diez años, Perú podría tener así a su octavo mandatario interino, sin contar con el proceso electoral que en julio elegirá al sucesor oficial.
La polémica comenzó a finales de enero, cuando se difundieron en medios de comunicación imágenes en las que el presidente Jerí ingresaba a un restaurante chino en San Borja, Lima, para reunirse con el empresario Zhihua Yang. La cita no estaba registrada en la agenda oficial ni se llevó a cabo en Palacio de Gobierno, situación que generó sospechas sobre la transparencia y legalidad de tales encuentros, y que fue aprovechada por distintos grupos parlamentarios para cuestionar al mandatario.
El presidente de la Cámara de Diputados, Fernando Rospigliosi, informó a través de sus redes sociales sobre la aceptación de las mociones, a pesar de que inicialmente existieron discrepancias respecto a la validez de las firmas presentadas. “Los promotores cometieron algunos errores al inicio, pero los corrigieron y finalmente entregaron la moción en siete partes distintas, cumpliendo con el mínimo requerido de firmas”, explicó Rospigliosi. Hasta ahora, solo los partidos Somos Perú, al que pertenece Jerí, y Fuerza Popular han optado por no participar en la ofensiva para destituirlo.
Jerí acudió recientemente a la Comisión de Fiscalización del Congreso para brindar explicaciones. Reconoció el error de que las reuniones fueran informales y realizadas fuera de la sede presidencial, pero negó incurrir en actos ilegales. En sus declaraciones, enfatizó que no renunciará porque hacerlo implicaría admitir la comisión de faltas, y denunció que la situación está siendo usada con fines políticos para afectar el proceso electoral de abril próximo.
A la crisis política se suma una investigación judicial abierta por la Fiscalía de la Nación. Esta autoridad ha iniciado una pesquisa preliminar contra Jerí por presunto tráfico de influencias agravado, relacionada con posibles contrataciones irregulares de personas que participaron en encuentros con el mandatario. El plazo inicial de la indagatoria es de 90 días, período durante el cual se buscará esclarecer si hubo abuso de poder.
Con múltiples frentes abiertos, la sesión extraordinaria del martes se presenta como una cita decisiva para la estabilidad del Ejecutivo y el futuro rumbo del país. El resultado marcará no solo el destino inmediato del presidente Jerí, sino también la intensa pugna política que precede a las próximas elecciones presidenciales y legislativas en Perú.
