La presidenta de la Junta Municipal de Caapucú, Lidia Téllez (ANR-HC), llevó a cabo una sesión irregular al hacer jurar a dos concejales suplentes sin contar con el quórum legal requerido, lo que ha sido calificado como una acción nula. Esta maniobra se produce en medio de una creciente tensión política en la que cinco concejales cartistas, leales al intendente renunciante, Gustavo Penayo (ANR-HC), intentan consolidar su poder.
Los concejales cartistas llevaron a cabo la juramentación de los suplentes en una reunión clandestina, con el objetivo de sumar un total de siete concejales que respalden las decisiones del clan Penayo. Esto incluye evitar la aprobación del acta correspondiente a la sesión del 3 de junio, donde se presentó la renuncia de Penayo. Durante esa sesión, el concejal Rubén Pedrozo recibió el apoyo de siete votos para ser nombrado intendente interino, mientras que el cartista Hernán Olavarrieta solo logró cinco.
Tras no aceptar su derrota, Penayo comenzó a implementar diversas tácticas para desestabilizar la situación, incluyendo la retirada de su renuncia y el intento de bloquear la aprobación del acta de la sesión anterior. En respuesta, cinco concejales liberales y dos colorados mantuvieron su postura de que Rubén Pedrozo es el intendente interino y continuaron sesionando con quórum legal desde la fecha de la renuncia.
En un acto unilateral, los cinco concejales cartistas destituyeron a los opositores y procedieron a juramentar a Líder Marcelino Pedrozo Villalba y Elizabeth Álvarez de Adorno, quienes ocupaban los puestos cuatro y seis, respectivamente, en la lista de suplentes. Para lograr este objetivo, la lista de suplentes fue alterada para asegurar lealtades, dejando de lado a los suplentes liberales que se negaron a participar en esta maniobra.
La situación se torna más compleja, ya que el clan Penayo busca operar la Junta Municipal con solo siete concejales afines al intendente, sin contar con los doce ediles que establece la normativa. Mientras tanto, Gustavo Penayo, en redes sociales, se presenta como una víctima de persecución política, afirmando que su renuncia carece de validez jurídica y que, por lo tanto, sigue en el cargo.

Por su parte, Ramón Penayo, hermano del intendente, está utilizando recursos municipales para promover su candidatura a intendente en las elecciones del 4 de octubre, lo que ha generado aún más controversia en un ambiente ya cargado de tensiones políticas.
Te puede interesar
Leer más
Clínica IV de Pedro Juan Caballero ofrece atención médica accesible
La Clínica IV de la Universidad Interamericana en Pedro Juan Caballero ofrece atención primaria de salud y análisis clínicos a…





















