Cardenal Baltazar Porras convoca a movilización en apoyo a presos políticos en Venezuela
Caracas, 5 de febrero de 2024.- El cardenal venezolano Baltazar Porras, principal autoridad eclesiástica del país, ha hecho un llamado a la población para que este sábado 7 de febrero se congreguen en las cárceles más relevantes de Venezuela. El objetivo es brindar solidaridad y respaldo a las familias de presos políticos, quienes mantienen vigilias y protestas pidiendo la liberación total e incondicional de sus seres queridos.
Esta convocatoria forma parte de un movimiento reivindicativo creciente que ha tomado fuerza dentro de los sectores civiles y políticos de la oposición venezolana tras la incursión militar estadounidense del pasado 3 de enero, que terminó con la captura del mandatario Nicolás Maduro. Frente a esta coyuntura, la oposición ha intensificado sus manifestaciones públicas, mientras que las fuerzas de seguridad del régimen chavista han adoptado un perfil más reservado. Además, representantes del oficialismo han suavizado sus discursos, intentando dar una imagen menos confrontacional.
En un video difundido por el cardenal Porras, este explicó que la iniciativa surgió después de una misa ofrecida en memoria de las víctimas y los que sufren por la situación de los presos políticos. Porras invitó a la ciudadanía a acompañar a los familiares en las cárceles con expresiones de oración, apoyo directo y contribuciones materiales como alimentos y medicamentos, siempre bajo un ambiente de respeto y paz.
El prelado venezolano enfatizó que la intención es compartir el sufrimiento de aquellos que cumplen condenas muchas veces consideradas injustas, y afirmó que es necesario mantener un sentido claro de libertad para expresar convicciones sin miedo. "Tenemos que rezar y estar cerca de nuestros hermanos", afirmó en su mensaje.
La crisis política venezolana ha experimentado un giro desde la captura de Maduro, con un gobierno que, bajo presión internacional, ha hecho concesiones poco esperadas a las demandas de la oposición. Entre ellas, la liberación, según cifras oficiales, de más de 600 presos políticos en poco más de un mes. Sin embargo, organizaciones independientes como el Foro Penal registran un número considerablemente menor y advierten que aún permanecen detenidas al menos 600 personas en esta condición.
Las excarcelaciones han sido calificadas por familiares y expertos como lentas y poco transparentes, ya que los liberados frecuentemente continúan sujetos a regímenes judiciales parciales. Esta situación genera creciente incertidumbre y preocupación entre los allegados de los presos, especialmente ante las testimoniales que describen condiciones carcelarias severas y penosas.
En paralelo, el gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez ha anunciado la creación de una ley de amnistía con la intención de favorecer la liberación total de presos políticos y promover un espacio de diálogo nacional. Asimismo, han comenzado a operar comisiones presidenciales como la de Convivencia Democrática y Paz, con la participación del expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero.
Pese a estas iniciativas, los principales grupos opositores y sectores democráticos disidentes mantienen una postura escéptica frente a las ofertas del oficialismo. Aunque valoran la apertura al diálogo y la promesa de amnistía, critican la falta de un reconocimiento claro de responsabilidades por parte del chavismo, y rechazan cualquier tono que consideren condescendiente o que minimice la gravedad de la crisis política y humanitaria que atraviesa Venezuela.
