La firma electrónica está progresando en Paraguay, impulsada por la digitalización de servicios públicos y la adopción por parte de empresas. El Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación (Mitic) ha compartido información sobre cómo obtenerla, su costo y los documentos que aún requieren firma manuscrita.
El viceministro de TIC, Klaus Pistilli, destacó que la Identidad Electrónica es fundamental para que los ciudadanos accedan a los servicios digitales del Estado. Con esta herramienta, los usuarios pueden ingresar al Portal Paraguay y acceder a documentos digitales con validez legal. Una vez autenticados, pueden usar la firma electrónica para realizar diversos trámites en línea.
Actualmente, la firma electrónica permite firmar solicitudes, formularios y expedientes electrónicos sin necesidad de imprimir. En el sector privado, su uso facilita la apertura de cuentas bancarias, la contratación de créditos y seguros, así como el cumplimiento de obligaciones tributarias. Bruno Vacotti, director de la Cámara Paraguaya de Fintech, señaló que estos procesos eliminan la necesidad de ir a una sucursal y reducen los tiempos de gestión.
Sobre la validez, el abogado especializado en ciberseguridad, Sebastián Ibarra, explicó que la Ley Nº 6822/2021 distingue entre firma electrónica cualificada, que tiene el mismo efecto jurídico que una firma manuscrita, y la no cualificada, que también es válida, pero requiere pruebas adicionales en caso de controversia.
Los ciudadanos pueden obtener la firma electrónica a través de prestadores autorizados, supervisados por la Dirección General de Firma Digital y Comercio Electrónico, dependencia del Ministerio de Industria y Comercio. Los funcionarios públicos, por su parte, pueden gestionar su firma de manera totalmente online y sin costo, accediendo al Portal Paraguay.
En términos de costos, no hay un único precio; cada prestador fija sus tarifas para la emisión de certificados. Existen ciertos casos en los que se pueden obtener certificados sin cargo, como para operar en e-Kuatia’i.
A pesar de la validez de la firma electrónica, hay actos que requieren formalidades adicionales, como las donaciones de inmuebles, testamentos y matrimonios, donde aún se necesita firma manuscrita.
Ibarra afirmó que es crucial que los usuarios protejan sus credenciales de acceso, ya que son responsables de la seguridad de sus firmas. En caso de pérdida de un dispositivo o sospecha de fraude, deben informar al prestador del servicio de inmediato.
Finalmente, la firma electrónica no está diseñada solo para grandes empresas; cualquier ciudadano puede utilizarla para interactuar con el Estado. Las mipymes también se beneficiarán al reducir gastos relacionados con impresión y mensajería, destacando la necesidad de aumentar su uso y conocimiento en el país.

