La tensión se apoderó hoy del Congreso Nacional durante el debate sobre la reforma destinada al Sistema de Jubilaciones y Pensiones del Sector Público, conocido popularmente como la Caja Fiscal. La discusión, que reunió al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y a diversos representantes de sectores afectados, estuvo marcada por intercambios acalorados y durante un buen momento, gritos que resonaron entre los asistentes.
Este proyecto, que avanza tras recibir media sanción en la Cámara de Diputados, debe ser analizado mañana en una sesión extraordinaria del Senado. Su implementación busca mitigar un déficit proyectado para la Caja Fiscal de aproximadamente US$ 380 millones hacia finales de 2025.
Desde el comienzo, se hizo evidente la fractura en la sala, con gritos y abucheos que acompañaron cada intervención del ministro Fernández Valdovinos. Gremios representativos, como la Magistratura Judicial, el Magisterio Nacional, la Policía y los militares, hicieron sentir su descontento hacia lo que consideran un tratamiento apresurado de la reforma.
El presidente del Congreso, Basilio “Bachi” Núñez, no estuvo exento de ataques, recibiendo abucheos mientras abogaba por el proyecto. Catalogó de “inmoral” la inacción ante un déficit que significa una pérdida mensual cercana a 40 millones de dólares.
Distintos reclamos
Las diferentes voces presentes en el Congreso compartieron un profundo descontento, no solo por el contenido del proyecto, sino también por un procedimiento al que consideran excluyente. La Magistratura Judicial criticó su exclusión en las sesiones de la Comisión Permanente, sosteniendo que esta audiencia era su única oportunidad formal para expresar sus objeciones.
A pesar de reconocer la necesidad de una reforma sostenible, la Magisterio Nacional refutó varias modificaciones realizadas en Diputados y amenazó con convocar una huelga nacional para el próximo 23 de febrero, coincidiendo con el inicio del ciclo escolar. La propuesta de crear una mesa técnica para analizar a fondo la reforma fue considerada vital por grupos de trabajadores.
Oposición cuestiona el tratamiento exprés y la falta de datos
En el Senado, la aceleración del proceso para aprobar la ley generó resquemores. El senador Eduardo Nakayama (independiente) subrayó la urgencia de una reforma, pero advirtió que la inmediatez de la sesión extraordinaria podría perjudicar un análisis efectivo del déficit estructural.

El senador Rafael Filizzola (PDP) calificó la reforma como un mero “parche” que no aborda adecuadamente las raíces del problema, enfatizando la falta de un estudio actuarial completo que respalde las proyecciones. Por su parte, la senadora Esperanza Martínez (Frente Guasu) solicitó un desglose preciso de los ingresos y gastos de la Caja, argumentando por la necesidad de un análisis más exhaustivo.
Respuestas del Ministerio de Economía
El ministro Fernández Valdovinos se mostró dispuesto a considerar cambios en el proyecto, siempre y cuando sean viables desde una perspectiva técnica y sostenible. Defendió la urgencia de la reforma, destacando que el déficit acumulado es superior al gasto por intereses, y reafirmó la transparencia de los informes actuariales proporcionados.
Expectativa por la sesión del martes
La atención ahora se centra en la sesión de mañana del Senado, donde se definirá el futuro del proyecto de reforma. La incertidumbre se mezcla con la presión de los gremios, que han convocado movilizaciones alrededor del Congreso, mientras que instituciones como la UNA han decidido realizar un paro indefinido como forma de protesta.

Para asegurar el orden durante las movilizaciones, la Policía Nacional activará un “alerta de seguridad” a partir de la tarde del lunes, desplegando cerca de 1.800 agentes en las áreas cercanas al Congreso y al centro de Asunción. Se anticipan bloqueos temporales, pero se garantiza que no habrá cierres permanentes.
