08 de febrero de 2026 – 01:00
En apenas 24 horas, dos mujeres fallecieron tras dar a luz en hospitales dependientes del Ministerio de Salud Pública, a cargo de María Teresa Barán. En ambos casos, familiares hablan de negligencia médica e incluso de indiferencia del personal de blanco.
En un trágico incidente, dos mujeres han perdido la vida dentro de un lapso de 24 horas tras dar a luz en centros de salud públicos. La primera víctima, la licenciada en enfermería Liliana Andrea Torres, de 36 años, falleció el viernes en el Hospital Regional de Paraguarí, donde había trabajado. Familiares aseguran que su muerte fue consecuencia de una serie de errores y falta de atención médica adecuada.
El fiscal Alfredo Ramos participó en la autopsia realizada por el forense Pablo Lemir, quien determinó que la causa del deceso fue un shock debido a una coagulopatía intravascular, que provocó una hemorragia generalizada. La paciente, quien había dado a luz por cesárea el 3 de febrero, había regresado al hospital por dolores intensos y sangrado, resultando en una histerectomía que no pudo salvarla.
Juntas médicas, decisivas
El Dr. Lemir indicó que el informe de la autopsia, junto con la historia clínica de Torres, serán revisados por una Junta Médica competente, para evaluar la posible culpa profesional en su deceso. Existen protocolos establecidos para el manejo de coagulopatías que deberán examinarse cuidadosamente.

Además, otra junta médica fue convocada para investigar el caso de Victoria Pinienta, de 35 años, quien murió el jueves en el Hospital Materno Infantil de Loma Pytã tras complicaciones tras su cesárea. Su familia reclama que, a pesar de que Victoria expresaba dolor, el personal médico desestimó sus quejas, catalogándolas de exageradas.
Superintendencia de Salud intervino
Victoria experimentó intensos dolores y dificultades respiratorias antes de desmayarse. El forense Lemir certificó que su muerte fue provocada por un tromboembolismo pulmonar. La fiscala Maricel Orihuela se encuentra al frente del caso, mientras que la Superintendencia de Salud ha comenzado una auditoría médica en el hospital correspondiente.
Recién nacidos también fallecieron
Con estos recientes decesos, se agrava la crisis de mortalidad materna en el sistema de salud público, que ya había sido objeto de críticas anteriormente por la muerte de recién nacidos. Especialmente alarmante fue un caso documentado en el Hospital Regional de Villarrica, donde un recién nacido falleció tras no recibir el tratamiento intensivo necesario.
Esta serie de incidentes ha llevado a que médicos pidan la destitución de la ministra de Salud, María Teresa Barán, aunque esta continúa en su cargo, suscitando un debate acerca de la calidad y la efectividad de la atención médica en el país.
