Las exportaciones alemanas sorprenden con aumento en 2025 y Francia reduce su déficit comercial
En un contexto económico desafiante marcado por tensiones comerciales y competencia global, Alemania logró incrementar sus exportaciones por primera vez en tres años durante 2025, impulsada principalmente por ventas hacia otros países europeos en el último mes del año. Esta evolución contrasta con la tendencia negativa experimentada en 2023 y 2024 y representa un alivio para la mayor economía de Europa.
Según datos oficiales publicados por la Oficina Federal de Estadística alemana, las exportaciones del país crecieron un 4 % en diciembre respecto a noviembre, alcanzando un valor de 133.300 millones de euros. Esta cifra fue significativamente superior a las previsiones, que estimaban un aumento de apenas un 1 %. En conjunto, las ventas externas alemanas alcanzaron 1,57 billones de euros en 2025, subida que representa un 1 % más que en 2024.
Las importaciones también aumentaron, un 4,4 % hasta los 1,36 billones de euros, contribuyendo a que la balanza comercial cerrara con un superávit superior a los 200.000 millones de euros. Además, China se convirtió en 2025 en el principal socio comercial de Alemania, con un intercambio total de 251.800 millones de euros, superando a Estados Unidos.
Pese a estos resultados positivos, expertos advierten que el crecimiento registrado sigue siendo débil y en parte consecuencia de la subida de precios en lugar de un aumento real en el volumen de mercancías vendidas. La economía alemana enfrenta desafíos estructurales, como la pérdida de competitividad frente a nuevos actores internacionales y el traslado de producción industrial fuera del país, que limitan el dinamismo exportador.
En cuanto a las relaciones comerciales por regiones, la Unión Europea se mantiene como un mercado clave para Alemania, con exportaciones que crecieron un 4,2 % hasta los 876.500 millones de euros. Por otro lado, el comercio con Estados Unidos se redujo un 9,3 % a causa de los aranceles aplicados por la Administración Trump, impactando negativamente en las ventas alemanas. Con China, las exportaciones disminuyeron un 9,3 %, mientras que las importaciones aumentaron un 9 %.
En paralelo, Francia experimentó en 2025 una reducción del 14,5 % en su déficit comercial, hasta situarlo en 69.200 millones de euros. La caída en la factura energética y el aumento del 2,5 % en las exportaciones, impulsadas por el sector aeronáutico, favorecieron esta mejora. Sin embargo, el sector agroalimentario francés tuvo un desempeño negativo, con un superávit reducido a mínimos históricos, producto de un aumento significativo en las importaciones y una pérdida de competitividad.
La influencia de las medidas arancelarias estadounidenses también se dejó sentir en Francia, especialmente en el último trimestre, cuando las exportaciones a Estados Unidos descendieron un 13 %. Sectores como licores, vinos, perfumes y productos de cuero sufrieron caídas notables en sus ventas. No obstante, en el acumulado anual, las exportaciones francesas a EE.UU. se mantuvieron estables en torno a los 46.200 millones de euros.
En conclusión, mientras Alemania y Francia enfrentan retos comunes derivados del entorno geopolítico y comercial global, ambos países logran una mejora parcial en sus indicadores de exportación, aunque persisten incertidumbres respecto a la sostenibilidad y profundidad de estas tendencias positivas para sus economías.
