En Moscú se ha registrado un nuevo atentado contra un alto mando de las Fuerzas Armadas rusas, que ha conmocionado a la capital y generado incertidumbre sobre el futuro de las negociaciones de paz en curso. El teniente general Vladímir Alexéyev, primer subjefe de la dirección principal de inteligencia del Estado Mayor ruso (GRU), fue herido de gravedad tras ser tiroteado por un agresor desconocido en un edificio de la avenida Volokolamskoye.
El ataque ocurrió en la vigesimocuarta planta del inmueble donde Alexéyev se encontraba cuando recibió múltiples disparos. Aunque fue trasladado de inmediato a un hospital, las autoridades no han revelado detalles concretos sobre su estado de salud. Por su parte, el Comité de Investigación ruso ha iniciado las pesquisas correspondientes mientras la identidad y motivación del atacante permanecen sin esclarecer.
Este atentado suma ya cuatro ataques dirigidos a generales rusos en poco más de un año, en los que tres de estos oficiales han perdido la vida. Entre las víctimas recientes se encuentran Fanil Sarvarov, jefe de Entrenamiento Operacional, Ígor Kiríllov, responsable de defensa radiológica, química y biológica, y Yaroslav Moskalik, subjefe de Operaciones del Estado Mayor, fallecidos en atentados con coches bomba y explosivos colocados estratégicamente.
El general Alexéyev ha sido una figura clave dentro de la inteligencia militar rusa, supervisando operaciones vinculadas a grupos mercenarios como el Grupo Wagner y Redut, que desempeñan un papel dual en conflictos en Ucrania, África y Siria, con un respaldo tácito de las Fuerzas Armadas oficiales. Además, ha estado rodeado de controversias internas luego de las sospechas sobre su posible implicación en el motín de junio de 2023, liderado por Yevgueni Prigozhin, líder del Grupo Wagner, aunque fue liberado tras un breve arresto.
El contexto político del atentado también ha cobrado relevancia por la delicada situación de las negociaciones de paz en Abu Dabi entre Ucrania, Estados Unidos y Rusia. Moscú ha advertido que el ataque podría estar intentando boicotear estas conversaciones, mientras el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, ha acusado al régimen de Volodímir Zelenski de orquestar provocaciones para descarrilar el proceso.
Hasta ahora, Kiev no ha emitido pronunciamiento alguno sobre el incidente, y la investigación continúa abierta para determinar responsabilidades. El suceso reaviva las tensiones internas en Rusia y evidencia un clima de inseguridad que afecta a los mandos militares de alto rango en medio de un conflicto internacional complejo.
La secuencia de atentados contra generales sugiere la existencia de profundas fisuras dentro de la cúpula militar rusa o la posible intervención de actores externos interesados en desestabilizar la estructura de defensa rusa. Mientras tanto, la comunidad internacional permanece atenta a los desarrollos que puedan influir en el panorama bélico y diplomático actual.
