
05 de febrero de 2026 – 20:47
Durante el debate sobre la modificación de la jubilación parlamentaria, las tensiones entre los diputados aliados al gobierno y la oposición se intensificaron. El legislador Jatar “Oso” Fernández, en un intento de defender la Caja Parlamentaria, arremetió verbalmente contra sus oponentes, tildándolos de “zurdos” y acusándolos de estar en contra del trabajo. Sin embargo, la diputada Johanna Ortega no se quedó atrás y le recordó su propia historia, subrayando sus convicciones políticas.
La discusión se encendió con las críticas de Fernández, quien defendió la existencia de la jubilación vip entre los parlamentarios, aludiendo a que la oposición busca «dinamitar» un sistema que considera efectivo. “En lugar de ejecutar propuestas constructivas, quieren desestabilizar al país y retroceder en esfuerzos por alcanzar un progreso como el de naciones más avanzadas”, afirmó.
Su retórica, sin embargo, no fue bien recibida. Ortega, líder del Partido País Solidario y una de las principales impulsoras de la eliminación de la Caja Parlamentaria, replicó las acusaciones, recordando un escándalo pasado en el que Fernández estuvo involucrado por la presunta ocupación ilegal de una propiedad. “Yo no me considero parte de la ‘zurda’ que mencionas, pero me esfuerzo cada día por ser honesta y luchar por lo que creo”, enfatizó.
Adicionalmente, Ortega cuestionó la percepción que Fernández tiene sobre el trabajo. “Acá nadie recibe regalos a cambio de nada, el esfuerzo es lo que nos lleva a obtener lo que merecemos en la vida. Mi salario de jubilación es un derecho que me corresponde legalmente”, sostuvo la diputada, reafirmando su posición ante las críticas recibidas.
Fernández no escatimó esfuerzos para elevar el tono de su defensa. Después de intercambiar insultos sobre los niveles de trabajo y compromiso, intentó ilustrar su punto con un comentario inesperado sobre matemáticas, al mencionar: «3×6 sigue siendo 21”. Esta afirmación, que generó risas y asombro en el recinto, fue rápidamente corregida por el presidente de la Cámara de Diputados, quien observó que el resultado correcto es 18.
Aunque intentó utilizar su afecto por los números como una forma de imponerse en el debate, el comentario dejó atónitos a muchos, incluida la misma Ortega. El intercambio dejó en claro la polarización en el seno del Congreso, donde las diferencias ideológicas continúan alimentando debates álgidos y a menudo cómicos.
Con este tipo de dinámicas, la discusión sobre las reformas en la jubilación parlamentaria parece más que nunca lejana a resolverse, mientras ambos bandos en el parlamento se preparan para futuros enfrentamientos.
