
04 de febrero de 2026 – 22:35
Una madre denuncia el sufrimiento de su hija durante el parto en el Hospital Nacional de Itauguá
Una reciente denuncia pone de relieve las irregularidades y el sufrimiento que vivió una joven madre, Mirian Pereira, durante su labor de parto en el Hospital Nacional de Itauguá. Según el testimonio de su madre, Lilian Carballo, la paciente sufrió horas de desatención y dolor, y finalmente fue sometida a una cesárea de urgencia en un escenario que podría haberse evitado.
Carballo explicó que su hija llegó al hospital alrededor de las 06:30, pero no fue atendida hasta más de dos horas después. Finalmente, fue trasladada a la sala de trabajo de parto, donde le informaron que estaba en proceso de dilatación. Sin embargo, a medida que pasaron las horas, la situación solo empeoró, ya que Mirian apenas avanzó dos centímetros en su dilatación, a pesar de la insistencia de su madre por obtener información sobre su estado.
Demoras prolongadas y decisiones críticas
El relato de Carballo detalla la creciente preocupación por el bienestar de su hija. Aproximadamente a las 14:00, tras varios intentos de recibir información, encontró a Mirian visiblemente afectada y en un fuerte estado de sufrimiento. A pesar de sus reiteradas preguntas a la médica sobre la posibilidad de una cesárea o medicamentos que pudieran ayudar, le informaron que el parto “estaba evolucionando bien”. Esto llevó a un desenlace crítico donde la joven fue llevada de urgencia al quirófano debido a complicaciones respiratorias y una disminución en los latidos del bebé.
Llamado a la atención y consecuencias del parto
Tras la operación, Carballo se preocupó aún más al enterarse de que su hija fue dejada en un pasillo y no trasladada de inmediato a su habitación, lo que ella considera un reflejo de represalias debido a su intención de presentar una denuncia. Además, denunció que durante la estancia en el hospital le exigieron la compra de medicamentos e insumos que no estaban disponibles en el centro médico, lo que generó más angustia en una situación ya crítica.
Falta de comunicación y condiciones difíciles
El estado de incertidumbre se agravó con la falta de acceso al informe médico del recién nacido, quien fue ingresado a cuidados intensivos tras la cesárea. A su vez, la joven madre se encuentra en proceso de recuperación, pero ha dado positivo por influenza. La familia no ha recibido información clara sobre el estado de salud del bebé, lo que aumenta la preocupación entre los seres queridos.
Por si fuera poco, Carballo informó que la sala en la que su hija está internada ha sufrido cortes de energía eléctrica, lo que eleva las inquietudes acerca de las condiciones de atención y recuperación. “Nos encontramos sin respuestas, sin poder ver al bebé y ahora también sin luz en la sala”, expresó, enfatizando la sensación de desamparo que viven en un momento tan delicado.
