FRENTE SUR II
La SENAD lidera operación contra el narcotráfico y la deforestación en Paraguay
La Secretaría Nacional Antidrogas (SENAD), en conjunto con el Comando de Operaciones de Defensa Interna-Fuerza Táctica Conjunta (CODI-FTC) y el Ministerio Público, ha llevado a cabo la operación "FRENTE SUR II", la cual se ha traducido en un fuerte golpe a las estructuras del narcotráfico en las regiones de Caazapá e Itapúa. Esta operación ha tenido el objetivo de desmantelar plantaciones ilegales de marihuana en áreas de alta protección ambiental, específicamente dentro del Parque Nacional Caazapá y la Reserva Natural San Rafael.
La naturaleza del delito es particularmente preocupante, ya que englobaba tanto el tráfico internacional de drogas como la devastación de ecosistemas protegidos. Cada hectárea de marihuana cultivada implica, de manera lamentable, la pérdida de una hectárea de bosque. Durante los ocho días de operación, la Fuerza Aérea Paraguaya brindó crucial apoyo aéreo, lo que ha permitido obtener resultados significativos.
Los resultados de la operación son contundentes: se han erradicado 143 hectáreas de cultivos ilícitos y casi se han destruido seis toneladas de droga. Además, se han desmantelado cinco campamentos clandestinos, lo que incluye estructuras dedicadas al riego, generación de energía y logística operativa del crimen organizado.
La droga que se estaba produciendo tenía como destino final países vecinos como Argentina y Brasil, y se estima que se han evitado la circulación de más de 434 toneladas de marihuana en el mercado. Las pérdidas directas al crimen organizado se calculan en aproximadamente 65 millones de dólares, una cifra que refleja el impacto económico de esta operación en las redes del narcotráfico.
La operación "FRENTE SUR II" representa un esfuerzo no solo por proteger a las comunidades de la violencia generada por el narcotráfico, sino también por salvaguardar los ecosistemas de Paraguay que han sido objeto de explotación criminal. Esta iniciativa busca frenar la expansión de organizaciones delictivas en áreas naturales protegidas y reafirma el compromiso del Gobierno del Paraguay con la conservación ambiental y la seguridad pública.
