La situación en el Hospital Central del Instituto de Previsión Social (IPS) ha puesto de manifiesto la crisis que viven pacientes y familiares ante la falta de atención médica adecuada. Paola Pineda, sobrina de Irma Pineda, enfermera jubilada de 69 años, denunció que, a pesar de haber aportado más de 30 millones de guaraníes en insumos y medicación, el cuidado de su tía recae en la familia, ya que no hay personal de enfermería suficiente para brindar la atención necesaria.
Irma fue internada en el hospital con un grave cuadro de gangrena y, tras varias semanas en terapia intensiva, fue trasladada a la Clínica Médica. Allí, Paola se mostró alarmada por la falta de familiaridad del nuevo médico con el historial clínico de su tía, lo que aumenta la preocupación por su estado crítico.

Con múltiples infecciones e intervenciones como una colostomía y una traqueotomía, Irma necesita un cuidado constante que no puede recibir debido a la falta de enfermeros en la sala. “Nos dan bata, tapabocas, guantes, y nos dejan. Tenemos que encargarnos de su cuidado”, lamentó Paola, quien enfatizó cómo el sistema de salud parece haber desatendido a la paciente tras su alta de la UTI.
La familia de Irma ha tenido que organizar rifas y solicitar préstamos para cubrir los gastos de medicinas y suministros, incluyendo antibióticos de alto costo y cuidados especiales. “Solo queremos que sean responsables y que le deriven a un lugar donde pueda recibir la atención adecuada”, exigió Paola, recordando que el IPS tiene convenios con centros privados y del Ministerio de Salud.
Este caso se suma a una creciente preocupación tras la reciente muerte de un asegurado que falleció esperando una cirugía urgente en el mismo hospital. Desde la Asociación de Asegurados del IPS, se están organizando movilizaciones para exigir respuestas a la dirección del IPS, enfrentando una crisis caracterizada por la falta de equipamiento y medicinas, lo que pone en riesgo la vida de muchos pacientes.
