Gustavo Petro plantea una visión unificada para América Latina en foro regional en Panamá
Panamá fue escenario este miércoles de una de las mayores concentraciones de liderazgo político en años, cuando el presidente colombiano Gustavo Petro expuso su visión sobre el futuro de América Latina ante un auditorio que incluyó a al menos seis jefes de Estado. Durante su intervención, Petro hizo un llamado enfático a la integración regional como camino para enfrentar desafíos comunes como el narcotráfico, la crisis climática y las amenazas bélicas, rechazando cualquier tipo de militarización en el continente.
El evento, enmarcado dentro del Foro Económico Internacional de América Latina y el Caribe organizado por el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), reunió a mandatarios de Brasil, Colombia, Panamá, Bolivia, Jamaica, Ecuador, Guatemala y al presidente electo de Chile. Esta cita se posicionó como un espacio clave para reavivar el debate sobre la unión continental, en un momento en el que la estabilidad internacional se encuentra en tensión.
En sus palabras, Gustavo Petro propuso conceptualizar a América Latina y el Caribe no solo como un conjunto de países soberanos, sino como una civilización que comparte historia, diversidad y potencial para actuar en bloque ante las crisis globales. Subrayó que esta perspectiva colectiva es imprescindible para superar los desafíos que afectan a la región y mantener su autonomía frente a intereses externos.
La intervención de Petro toma especial relevancia en medio de una semana decisiva para la política exterior colombiana. Entre los acontecimientos más destacados figura la próxima reunión que sostendrá con el expresidente estadounidense Donald Trump, en un contexto de tensiones diplomáticas entre ambos países, además de dificultades con Ecuador relacionadas con temas comerciales y de seguridad fronteriza.
El mandatario colombiano no evitó referirse al papel de Estados Unidos en la región. Pese a las discrepancias políticas y culturales, instó a establecer un diálogo estratégico con Washington, promoviendo lo que denomina un “pacto por la vida y la libertad en las Américas”. Petro criticó las intervenciones militares contra Venezuela y advirtió sobre el impacto generacional que dichas acciones podrían tener en la región.
Además, el presidente hizo un llamado directo a su homólogo ecuatoriano Daniel Noboa para intensificar la cooperación bilateral en materia de seguridad transfronteriza. La invitación busca superar la escalada de tensiones actuales provocadas por reclamos mutuos sobre la lucha contra el crimen organizado y las recientes medidas restrictivas en comercio y energía.
En conclusión, Petro planteó una reflexión sobre el futuro de la región: o caer en la fragmentación, o avanzar hacia una unión real que valore las riquezas culturales, naturales y humanas de América Latina por encima de armas y conflictos. Su discurso enfatizó que el verdadero patrimonio de la región reside en su diversidad y en la posibilidad de ofrecer al mundo un modelo alternativo a la guerra.
