
28 de enero de 2026 – 13:24
El presidente del Congreso, Basilio «Bachi» Núñez, aboga por tratar la reforma de la caja fiscal en sesión extraordinaria
En una reciente declaración, el presidente de la Cámara de Senadores, Basilio «Bachi» Núñez, defendió la decisión de someter a análisis el proyecto de reforma de la caja fiscal en la Cámara de Diputados. La sesión extraordinaria está programada para el jueves 5 de febrero, y Núñez argumenta que esta iniciativa responde a una necesidad apremiante debido al creciente déficit del sistema de jubilaciones.
La urgencia para tratar este proyecto se intensificó tras una reunión entre Núñez y el presidente de la República, Santiago Peña. En sus redes sociales, Núñez comentó que se revisó la agenda legislativa, lo que sugiere que el ejecutivo respalda el tratamiento rápido del proyecto. Según el presidente del Senado, el déficit ha alcanzado los 380 millones de dólares en el último año y podría superar los 500 millones el próximo año, lo que pone en riesgo la viabilidad del sistema jubilatorio.
Núñez también expuso preocupaciones más alarmantes: si el sistema sigue en su forma actual, los trabajadores activos podrían no poder acceder a sus pensiones cuando llegue el momento de su jubilación. “Tenemos evidencia que sugiere que los actuales aportantes no lograrán jubilarse si el esquema vigente se mantiene”, advirtió el senador, enfatizando la urgencia de la reforma.
Frente a cuestionamientos sobre la prisa por aprobar la reforma, Núñez rechazó la idea de que se trata de una decisión apresurada. A pesar de las demandas de varios gremios y organizaciones sindicales por un mayor espacio de diálogo, el presidente del Senado expresó que el Congreso ha estado dispuesto a discutir el tema, recordando las 17 reuniones que se han llevado a cabo hasta el momento.
No obstante, las críticas persisten. Varios sindicatos y jubilados consideran que se está ignorando la necesidad de presentar alternativas y de realizar un diálogo más inclusivo, a pesar de la promesa inicial de abrir canales de discusión. La reforma, tal como fue presentada por el bloque oficialista, se trataría sin cambios significativos, lo que ha levantado preocupaciones sobre el impacto en los derechos adquiridos y el futuro de las pensiones.
