
26 de enero de 2026 – 09:20
A pesar de que el caso se consideró inicialmente como un robo agravado con resultado de muerte, la Policía Nacional no descarta que el asesinato del pakistaní Asad Ahmed (57), ocurrido en una casa quinta en Capiatá, pueda estar relacionado con una posible venganza. La víctima recibió entre 12 y 15 puñaladas, principalmente en áreas vitales, un nivel de violencia que, según los investigadores, no concuerda con la mínima cantidad de dinero sustraído.
El comisario Héctor Espínola, de la Comisaría Nº 62 Kennedy de Capiatá, indicó que manejan dos principales líneas de investigación respecto al homicidio violento de Asad Ahmed (57), un ciudadano pakistaní. Relató que él era el contador y administrador de una playa de autos propiedad de Farid Matsuda, donde ocurrió el crimen.
Ambos fueron atacados mientras compartían una cena y comenzaban a trabajar en la importación de vehículos de origen japonés, dijo el empresario.
Por un lado, se está investigando la hipótesis de un robo que terminó en fatalidad, teniendo en cuenta el testimonio de las dos víctimas que sobrevivieron al ataque y el hecho de que se llevaron dinero en efectivo y celulares.
No obstante, el comisario Espínola destacó que el monto de dinero sustraído no es significativo, considerando el capital que maneja la empresa. En contraste, el contador pakistaní fue asesinado con múltiples heridas de arma blanca en varias partes del cuerpo, mientras que los otros dos rehénes resultaron ilesos.
“Recibió entre 12 y 15 heridas de arma blanca, muchas en el cuello y el tórax. Tal agresividad sugiere la posibilidad de otro trasfondo”, dijo Espínola.
Detalles del ataque
Según el relato policial, en la vivienda se encontraban el propietario de la empresa importadora de vehículos Sur Latin Trading Corporation, el japonés Farid Matsuda, su pareja Verónica González Méndez (25) y posteriormente llegó la víctima, Asad Ahmed, contador y administrador de la firma.
Alrededor de la 1:00 de este lunes, dos hombres ingresaron al hogar, tomaron como rehenes a las tres personas y sujetaron a Matsuda y su pareja, encerrándolos en el baño. En tanto, Ahmed fue llevado a la sala, donde fue agredido con múltiples puñaladas hasta que falleció.
No hubo señales de ingreso forzado
Las imágenes de circuito cerrado, proporcionadas por vecinos, muestran a dos individuos llegando a pie hasta el portón principal. Según expuso el comisario, no se encontraron rastros de forzamiento ni indicaciones de que hayan escalado la muralla, lo que sostiene la sospecha de que habrían accedido por la entrada principal.
“Eso es significativo y forma parte de las líneas que seguimos investigando”, señaló Espínola.
Posible venganza
Otro aspecto relevante en la investigación es un intento de asalto violento que sufrieron los mismos involucrados, que ocurrió hace años en San Lorenzo. En ese incidente, tres hombres armados entraron a la playa de autos donde ambos trabajaban, pero se produjo un enfrentamiento con la policía de la zona; un atacante resultó gravemente herido y dos fueron capturados.
Según información de la Policía, esas personas ya habrían recuperado su libertad, y la “saña” observada en el crimen actual podría estar relacionada con una venganza pendiente, una hipótesis que la Fiscalía está examinando. El comisario indicó que en aquel episodio uno de los implicados era un escolta presidencial.
“Ese ensañamiento, por experiencia, suele correlacionarse con situaciones personales o venganzas. Pero todavía estamos en la fase inicial e incluimos todas las hipótesis”, aclaró el jefe policial.
Dicho evento tuvo lugar en julio de 2022, en la ciudad de San Lorenzo.
