
26 de enero de 2026 – 05:15
Durante el fin de semana, los pobladores reportaron el primer desborde del Pilcomayo en Margariño. Algunas viviendas fueron abandonadas y exigen asistencia inmediata ante la falta de mantenimiento de los canales. Denuncian que, hasta ahora, la Comisión del Pilcomayo no ha enviado máquinas para reforzar los muros de contención, mientras la crecida amenaza con afectar a más comunidades.
A pesar de que el canal paraguayo del río Pilcomayo no estaba preparado para recibir grandes volúmenes de agua, se registraron los primeros desbordes en comunidades de Margariño, departamento de Boquerón. Los pobladores atribuyen la situación a la falta de limpieza y mantenimiento de los canales, trabajos que, aseguran, no se realizaron a tiempo.
Los habitantes también criticaron de manera contundente la gestión del director de la Comisión Nacional de Regulación y Aprovechamiento Múltiple de la Cuenca del Río Pilcomayo (CNRP), Darío Medina, a quien acusan de no priorizar el mantenimiento del canal. “Mientras el director se pasea en avión, aquí el canal ya no existe y el río está desbordando”, reclamaron.
Según testimonios, el cauce artificial prácticamente ha desaparecido por la acumulación de sedimentos. “Cada vez se ha ido tapando todo con el sedimento que trae el río y prácticamente ya no hay canal. Por eso estamos en esta situación. Ya está desbordando y hay al menos viviendas que están siendo abandonadas. Otras varias están en riesgo”, relató Natalia Lovera, pobladora de Margariño, quien urgió la construcción de muros de contención para evitar más daños.
Lovera añadió que aún no han recibido asistencia directa de la CNRP. “De la Comisión del Pilcomayo no tenemos máquinas todavía. Una máquina fue de la Gobernación y otra particular, con las que en algunos puntos se realizaron trabajos, pero seguimos esperando. Supuestamente hoy (ayer) deberían llegar las máquinas”, afirmó.
Falta de canalización
En ese sentido, Norma Servín, otra residente de la zona, confirmó que se trata del primer desborde registrado este año en Boquerón. “Toda esa área está siendo desbordada por la falta de mantenimiento de los canales. Solo se intervinieron en dos puntos: la embocadura y la zona de General Díaz, que son visibles para las fotos, pero el resto quedó desatendido”, denunció.
Servín recordó que en años anteriores se realizaron trabajos de mantenimiento más amplios, cuyos efectos, afirmó, duraron varios años. “Nunca se hizo un mantenimiento completo del canal artificial que llega hasta General Díaz. Siempre fueron trabajos puntuales y ahora ni siquiera eso. El canal tiene casi 300 kilómetros y la mayor parte ha quedado para la historia”, sostuvo.
Los pobladores también expresaron su preocupación ante la posibilidad de que aumente el caudal desde la cuenca alta y la Cañada Madrid Norte, lo que podría resultar en inundaciones similares a las de 2012 a 2015.
Comisión afirma que asisten a pobladores afectados
Desde la CNRP, su director, Darío Medina, confirmó que se reportaron desbordes en la zona y aseguró que se están realizando tareas de asistencia. “En este momento se está trabajando para ayudar a los afectados y reforzar los muros de contención”, indicó.
Consultado sobre las causas, Medina explicó que el problema se debe a la gran cantidad de agua y sedimentos que lleva el río. “Ayer se realizó un sobrevuelo para identificar cualquier obstáculo que esté bloqueando la circulación del río. Se sigue monitoreando y, dado que en la cuenca alta el nivel está bajando, ahora se podrá identificar con mayor precisión dónde está el taponamiento”, afirmó.
Mientras tanto, las comunidades afectadas esperan una intervención urgente para evitar que la situación se agrave con nuevas crecidas. En este contexto, el MOPC adjudicó en noviembre pasado los trabajos de canalización por un monto de hasta G. 100.000 millones, que debía abarcar más de 450 kilómetros en línea recta, desde el Hito 1 (Esmeralda) hasta el Estero Patiño, pero casi no se ha avanzado tras la llegada de la primera riada.
