La asistente fiscal Claudia Giselle Guillén González y su padre Ramón Alberto «Monchi» Guillén Ortiz enfrentarán un juicio por el uso de una camioneta de lujo robada en Brasil en 2022. También será juzgado el escribano Julio Ramón Cáceres Carrillo por supuesta reducción y producción de documentos falsos.
El juez de Garantías, Yoan Paul López, aceptó la acusación contra Claudia Guillén, su padre y Cáceres Carrillo, llevando el caso a un juicio oral. Rechazó el pedido de sobreseimiento definitivo del abogado defensor Juan Carlos Monges Montiel y no permitió la inclusión de videos como pruebas.
Según el fiscal Marcos Amarilla y la fiscal Karina Caballero, Claudia Guillén fue detenida el 12 de marzo de 2023 conduciendo una camioneta Toyota Hilux con chapa falsa. El vehículo robado fue comprado por su padre por 280 millones de guaraníes, de los cuales ya había pagado 120 millones, y el escribano Cáceres Carrillo estaba encargado de la transferencia de documentos.
Durante un control, Guillén intentó huir pero fue detenida en la Costanera Norte de Asunción. La camioneta estaba registrada como robada en Santa Catarina, Brasil, desde noviembre de 2022. La imputación incluyó posteriormente al padre de la fiscal auxiliar y al escribano, por reducción y producción de documentos no auténticos.
El escribano Cáceres Carrillo fue acusado de proveer documentos falsos relacionados con la camioneta. La fiscalía señala que obtuvo un beneficio al vender un vehículo robado en Brasil. Los acusados se encuentran bajo medidas alternativas a la prisión, con una fianza de 150 millones de guaraníes que deben presentar en 10 días hábiles tras la audiencia preliminar, finalizada el miércoles 20 de agosto.