El Banco Central del Paraguay (BCP) ha desembolsado alrededor de US$ 80 millones para mantener la inflación en 4,3% interanual hasta julio. Este gasto incluye principalmente pagos de intereses a los bancos por el uso de instrumentos financieros, así como la impresión de billetes y monedas. Este año, el costo ha sido un 40% menor que en el mismo período del año pasado, cuando se gastaron G. 870.971 millones (US$ 119 millones). La reducción se atribuye a la disminución de la tasa de interés de los instrumentos de regulación monetaria y la tasa referencial, actualmente en 6%.
El BCP destina el 56% del gasto a intereses de los Instrumentos de Regulación Monetaria (IRM), que sumaron G. 334.066 millones (US$ 45 millones). El resto se asigna a reservas legales y a la producción de dinero. Estos costos son parte de la estrategia para mantener una inflación baja y estable, conforme al Índice de Precios al Consumidor (IPC) que reportó una variación mensual del 0,4% y del 4,3% interanual al cierre de julio, superando la meta del banco.
El BCP utiliza estos fondos para controlar la oferta monetaria y evitar presiones inflacionarias. En períodos de alta inflación, el BCP aumenta las tasas de interés para recoger dinero del mercado y mantener la estabilidad. Actualmente, con la inflación estabilizada, las tasas de interés han dejado de ajustarse. Aunque las ganancias de los bancos al invertir en los instrumentos del BCP son menores comparadas con los préstamos al público, prefieren esta opción por su bajo riesgo. Sin embargo, el índice general de precios ha tenido una variación del 20% en tres años y más del 30% en alimentos.