El ascenso financiero del exdiputado Orlando Arévalo y su esposa genera preocupación tras informe de la Contraloría
Orlando Arévalo, exdiputado del Partido Colorado, y su esposa, la concejala Carolina González, han visto un notable crecimiento en su patrimonio económico desde su paso por el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC). Un reciente informe de la Contraloría General de la República (CGR) detalla que, tras años de declaraciones de pérdidas entre 2016 y 2019, en 2022 la pareja logró facturar más de G. 5.046 millones, principalmente a través de su negocio en el sector educativo.
Según los registros fiscales, Arévalo y González reportaron pérdidas significativas durante gran parte de su trayectoria hasta 2019. Sin embargo, a partir de 2020, coincidiendo con el nombramiento de Arévalo dentro de la Dirección de Institutos de Formación Docente del MEC, la situación financiera de la pareja experimentó un giro notable, comenzando a generar ingresos sustanciales.

El informe resalta que en 2022, las declaraciones de IVA del matrimonio evidenciaron un ingreso conjunto que superó los G. 5.046 millones, marcando un año decisivo en su carrera financiera. Durante su trayectoria en el MEC, la declaración de ingresos de Arévalo pasó de G. 184 millones en 2016 a G. 532 millones en 2017, mientras que su esposa apenas reportó G. 46 millones en el mismo periodo.
A pesar del cambio favorable en sus finanzas, la CGR indicó que, hasta 2019, ambos aún reportaban saldos negativos ante el fisco. La transformación drástica de su situación financiera concluyó con ingresos brutos conjuntos de más de G. 2.422 millones en 2020. La Contraloría también identificó otras fuentes de ingresos no relacionados con sus cargos públicos, sumando G. 2.969 millones para Arévalo y G. 8.922 millones para González.
El informe ha sido enviado al Ministerio Público para investigar el origen de estos fondos, dada la falta de evidencias que validen el crecimiento patrimonial de la pareja. Esta auditoría no solo examina las declaraciones de ingresos, sino también la creación reciente de una empresa dedicada a la educación, denominada “Gestión Educativa del Paraguay EAS”, constituida poco después de la renuncia de Arévalo a la Cámara Baja en 2025.



