Aumento del Financiamento con Tarjetas de Crédito Genera Preocupación en Paraguay
El uso creciente de tarjetas de crédito en Paraguay para gastos diarios, como la compra de alimentos, ha alzado banderas de alerta, especialmente entre los hogares de menores ingresos. Este fenómeno refleja una tendencia preocupante donde familias se ven forzadas a recurrir a la deuda para cubrir necesidades básicas.
Víctor Benítez González, economista, señala que la situación se ha agravado, ya que el mes para los paraguayos se percibe cada vez más corto. Esto se traduce en un aumento en el uso de tarjetas como un mecanismo inmediato para enfrentar el encarecimiento de productos esenciales, particularmente los alimentos.
Inflación Alimentaria Impulsa el Uso de Tarjetas
La inflación alimentaria ha alcanzado cerca del 10%, contrastando notablemente con una inflación general de apenas 2%. Estos datos evidencian la presión económica que enfrentan las familias, donde el costo de productos básicos, como la carne, ha experimentado un incremento cercano al 50% en dos años. Esta situación empuja a muchos a «comer fiado», lo que significa financiar sus compras mediante tarjetas de crédito.

Según el Banco Central del Paraguay, el uso de tarjetas de crédito ha aumentado un 30,64% en un año, mientras que los préstamos bancarios han crecido solo un 6,68%. Este cambio en la forma de financiamiento indica una dependencia creciente de líneas de crédito más flexibles, pero costosas, en lugar de alternativas tradicionales más sostenibles.

El segmento que muestra un aumento alarmante incluye líneas de crédito inferiores a G. 3 millones, con un crecimiento del 50,20% y una morosidad del 6,9%. Esto sugiere que el endeudamiento es más agudo en los hogares que ya se encuentran en situaciones financieras precarias.
Riesgos del Aumento del Endeudamiento
Uno de los riesgos más significativos del incremento en el uso de tarjetas de crédito para necesidades básicas es el agotamiento de las líneas de crédito, lo que podría llevar a situaciones críticas que afecten la alimentación y otros gastos esenciales. Benítez advierte que este círculo vicioso puede profundizar la vulnerabilidad de las personas en situación económica complicada, incrementando la morosidad y limitando el acceso a financiamiento formal en el futuro.


