El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha lanzado este miércoles una advertencia directa a Irán, amenazando con un ataque militar contundente si el régimen islámico no accede pronto a negociar. En un mensaje publicado en su red social Truth, Trump comparó la posible acción bélica con la reciente operación contra Venezuela que llevó a la captura de Nicolás Maduro, señalando que una flota naval más grande que la desplegada en ese país se dirige a Oriente Próximo, encabezada por el portaaviones Abraham Lincoln.
Este movimiento militar responde a la reciente llegada del Abraham Lincoln y su grupo de escolta a las aguas cercanas a Irán. La agrupación incluye tres destructores equipados con misiles guiados y diversos aviones de combate, como cazas FA-18 Super Hornets y F-35, además de helicópteros MH-60. Estos refuerzos se suman a otros sistemas de defensa aérea y aeronaves que próximamente serán desplegados en la región, según informó el Pentágono.
Trump exhortó a Irán a sentarse «rápidamente» a negociar un acuerdo justo y equitativo, enfatizando que debe ser libre de armas nucleares, y advirtió que el tiempo apremia. Recordó, además, la llamada «Operación Martillo de Medianoche» realizada por Estados Unidos contra instalaciones nucleares iraníes el pasado junio, subrayando que un próximo ataque podría ser «mucho peor» si Teherán no evita nuevas confrontaciones.
Aunque el presidente estadounidense no especificó los términos exactos que desea negociar con Irán, la principal exigencia de su administración sigue siendo el abandono del programa nuclear iraní, del cual Washington sospecha que tiene objetivos militares, una acusación que las autoridades iraníes rechazan categóricamente.
Esta escalada verbal llega un par de días después de que el Abraham Lincoln fuera desplazado desde aguas del Pacífico asiático hacia Oriente Medio, en una operación que recuerda la presencia previa de otro portaaviones estadounidense, el Gerald Ford, en la región. Este último fue redirigido en octubre hacia el Caribe para la acción militar contra Venezuela, situación que en parte habría dejado temporalmente menos contundente el despliegue estadounidense en el Golfo Pérsico.
Paralelamente, fuentes oficiales de la Casa Blanca habían declarado anteriormente estar “abiertos” a negociaciones con Irán, aunque sin detallar las condiciones o el calendario para esas posibles conversaciones. Pese a esa apertura, el tono del presidente Trump se ha endurecido recientemente, en un contexto de turbulencias internas en Estados Unidos, tras el tiroteo que acabó con la vida de un enfermero durante una protesta contra la policía migratoria.
La confrontación con Irán se mantiene como una prioridad para Estados Unidos, mientras la presión internacional aumenta debido a la crisis en la región y a la implementación de sanciones y despliegues militares. El balance de fuerzas americanas en la zona se ha visto reforzado esta semana con la llegada del Abraham Lincoln y su grupo de combate, un recordatorio claro de la capacidad y disposición de Washington para actuar con rapidez si lo considera necesario.
