Rusia lanza un nuevo ataque a infraestructuras energéticas ucranianas en plena ola polar
Kiev vivió una noche especialmente difícil este martes, cuando a las 00:24 horas sonaron las sirenas antiaéreas en plena ola polar, marcando una temperatura de -20ºC, y poniendo fin a una aparente tregua energética. Poco después comenzaron las explosiones que se extendieron durante la madrugada, confirmando que Rusia reinició sus ataques contra las infraestructuras energéticas de Ucrania.
La tregua había sido anunciada el pasado jueves por el entonces presidente estadounidense Donald Trump, quien aseguró que Vladímir Putin se comprometió a no atacar durante una semana dichas instalaciones. Sin embargo, Moscú dejó claro que ese periodo finalizaría el domingo 1 de febrero, acortando la pausa a cuatro días.
Este período coincidió con una de las fases más duras del vórtice polar que afecta el hemisferio norte, sometiendo a la población ucraniana a temperaturas extremas. La falta de agua, electricidad y gas, consecuencia de los constantes bombardeos, ha dejado a muchas zonas sin servicios básicos por semanas, afectando gravemente la vida cotidiana.
La infraestructura energética del país se encuentra en estado crítico al borde de cumplir cuatro años de conflicto. Los ataques continuos han deteriorado considerablemente redes y equipos esenciales, mientras la población lidia con cortes prolongados y escasa calefacción, lo que ha generado un profundo desgaste físico y anímico en los habitantes de Kiev.
El gobierno ucraniano había interpretado la tregua como una oportunidad para prepararse ante una posible escalada, aunque sin garantías de que se mantuviera. Kiev también se comprometió a respetar el sector energético ruso, intentando evitar una mayor escalada en esta área. No obstante, los ataques continuaron, incluyendo un incidente fatal el domingo cuando un ataque con drones mató a 12 mineros de la principal empresa energética ucraniana Dtek.
En medio de esta difícil situación, Kiev esperaba que la pausa en los bombardeos permitiera avanzar en el diálogo diplomático. Este ataque ocurrió simultáneamente con el viaje de la delegación ucraniana a Abu Dabi para participar en nuevas conversaciones trilaterales con representantes de Estados Unidos y Rusia, y justo antes de la prevista visita a Kiev del secretario general de la OTAN, Mark Rutte, en un momento en que Ucrania reclama insistentemente más sistemas de defensa antiaérea para proteger a su población.
