En el marco de la conmemoración del 50 aniversario del diario EL PAÍS, se llevó a cabo una conferencia en el Teatro Adolfo Mejía de Cartagena de Indias, donde destacados periodistas analizaron los retos actuales del periodismo en un entorno marcado por la tecnología avanzada y tensiones políticas. El evento fue parte del Hay Festival y contó con la moderación de Diana Calderón, directora del programa Hora 20 de Caracol Radio.
Jan Martínez Ahrens, director de EL PAÍS, destacó la importancia de contrarrestar la desinformación y afirmó que la función primordial de los medios responsables es “viralizar la verdad”. Según Martínez Ahrens, las noticias falsas y los bulos han sido utilizados como herramientas para fortalecer narrativas autoritarias, convirtiéndose en un desafío significativo para el periodismo democrático, especialmente en sociedades donde la ultraderecha ha logrado influir fuertemente en la opinión pública juvenil.
La periodista mexicana Denise Maerker, presentadora de N+, aportó que el avance tecnológico obliga a los medios a adaptar sus contenidos a múltiples formatos y plataformas digitales para acercarse a audiencias cada vez más fragmentadas. No obstante, alertó sobre la necesidad de verificar la procedencia de la información, recordando que muchos medios confían en fuentes únicas, lo que puede poner en riesgo la calidad informativa.
En su intervención, Carlos Fernando Chamorro, director de Confidencial y exiliado en Costa Rica, trató la compleja situación del periodismo en contextos autoritarios como Nicaragua. Chamorro enfatizó que en países con dictaduras centralizadas la labor periodística se centra en documentar y preservar la memoria histórica, aún cuando el ejercicio del periodismo de denuncia está severamente penalizado y los comunicadores enfrentan amenazas constantes.
Durante el debate, los ponentes enfatizaron la importancia de un periodismo que vuelva a sus principios fundamentales: la defensa de la democracia, el diálogo y la tolerancia. Martínez Ahrens admitió que muchos medios tradicionales se han rezagado y necesitan avanzar para evitar que las narrativas autoritarias prevalezcan, especialmente mediante un uso inteligente de las tecnologías digitales para difundir hechos verificables y desmentir las falsedades.
Asimismo, se destacó el difícil contexto en el que se desempeñan los periodistas en zonas conflictivas o represivas. Maerker explicó que investigar y construir redes confiables de colaboradores resulta esencial para proteger el trabajo y la vida de los reporteros, así como para garantizar la precisión de la información difundida.
En cuanto a las herramientas emergentes, Martínez Ahrens mostró una postura abierta pero cautelosa frente a la inteligencia artificial. Reconoció su potencial para apoyar el periodismo, siempre que se utilice con transparencia y supervisión, advirtiendo sobre posibles sesgos ocultos en los algoritmos que podrían comprometer la integridad informativa.
Finalmente, los participantes coincidieron en que, para enfrentar la fragmentación de audiencias y la creciente polarización, los medios deben mantener su compromiso con la rigurosidad y la pluralidad de voces, asegurando que las noticias respondan a lo que los lectores realmente necesitan para formar juicios propios y contribuir al fortalecimiento de sociedades democráticas.
