Un juez federal de Texas ordenó este sábado la liberación inmediata de Liam Conejo, un niño ecuatoriano de cinco años que había sido detenido junto a su padre por agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) en Estados Unidos. La orden judicial fue emitida por Fred Biery, magistrado nombrado por el expresidente Bill Clinton, quien criticó duramente las políticas migratorias del gobierno anterior y destacó la necesidad de un trato más humano y ordenado para las personas que solicitan asilo.
Liam y su padre, Adrián Conejo, abandonaron el centro de detención de Dilley, ubicado al sur de San Antonio, y abordaron un vuelo hacia Minneapolis, ciudad donde esperan la resolución de su solicitud de asilo. La detención del menor y su padre, ocurrida el 20 de enero, generó una ola de indignación a nivel internacional, dadas las imágenes que mostraban al niño visiblemente angustiado y separado de su entorno habitual.
En su resolución, el juez Biery empleó citas históricas y bíblicas para subrayar su postura. Expresó que la búsqueda implacable del poder y la imposición de medidas inhumanas erosionan el Estado de derecho. Además, hizo referencia a pasajes de Benjamin Franklin y Thomas Jefferson para contextualizar el caso en el marco de principios democráticos y libertades fundamentales.
La demanda presentada en el caso menciona a altos funcionarios como Kristi Noem, secretaria de Seguridad Nacional; Pam Bondi, fiscal general; y Todd Lyons, director interino del ICE. El magistrado subrayó que, aunque se permiten deportaciones e incluso encarcelamiento de personas indocumentadas, estas acciones deben seguir procedimientos legales adecuados, algo que, según su criterio, no ocurrió en esta instancia.
El arresto de Liam y su padre formó parte de la Operación Metro Surge, un despliegue de tres mil agentes en Minnesota con el objetivo de frenar la inmigración irregular. Esta estrategia ha sido cuestionada por provocar traumas en menores y ocasionar incidentes graves, incluidos dos casos fatales entre ciudadanos estadounidenses en el último año.
La familia Conejo llegó a Estados Unidos en 2024 mediante un programa habilitado por la Administración Biden para facilitar la entrada legal. Aunque las autoridades migratorias indican que el permiso de la familia expiró en abril pasado, los abogados de la familia sostienen que no han recibido notificación formal de deportación y están a la espera de una resolución de su petición de asilo.
Representantes congresuales, entre ellos Joaquín Castro, visitaron el centro de detención y se reunieron con Adrián Conejo. Castro indicó que el niño presenta signos de trauma tras la detención y denunció las condiciones inadecuadas en las que permanecieron en la instalación. En paralelo, la junta escolar de Columbia Heights reportó que dos menores más fueron arrestados esta semana, ampliando el debate sobre el impacto humano de las medidas migratorias recientes.
