Las Fuerzas Aéreas de Israel intensificaron sus ataques aéreos en la Franja de Gaza desde la madrugada de este sábado, provocando la muerte de al menos 26 personas, entre ellas seis niños, según reportes de autoridades locales y fuentes médicas. Los bombardeos afectaron principalmente la Ciudad de Gaza y la zona sur, incluyendo un ataque devastador en Al Mawasi que acabó con la vida de una familia completa de siete miembros.
Entre los edificios blanco de los ataques se encontraban varias estructuras residenciales y una comisaría de policía en el barrio de Sheikh Radwan. Testimonios desde Gaza indicaron una continua presencia de aviones israelíes durante toda la mañana, lo que mantuvo a la población bajo constante incertidumbre y peligro.
Las cifras oficiales iniciales reportaron 12 muertos, aunque rápidamente se actualizaron a 26 y algunas fuentes hospitalarias manejaron hasta 28 víctimas fatales. Estos nuevos ataques forman parte de una escalada en medio de un alto el fuego vigente desde el pasado 10 de octubre, que ya ha dejado más de 510 fallecidos en el enclave.
El ejército israelí justificó la operación como una respuesta a lo que describió como violaciones al acuerdo de cese el fuego por parte de las milicias palestinas Hamás y Yihad Islámica. En un comunicado, las fuerzas israelíes detallaron que dispararon en un incidente reciente contra combatientes que salían de un túnel subterráneo en Rafah, y que posteriormente atacaron objetivos vinculados a la fabricación y almacenamiento de armas de ambos grupos.
Este escenario se desarrolla en un momento crucial para la continuidad del alto el fuego. El hallazgo del cuerpo del último rehén retenido en Gaza y el compromiso de Israel de abrir el paso fronterizo de Rafah con Egipto a partir del domingo son señales que apuntan a la implementación de la segunda fase del acuerdo, que contempla la retirada parcial de tropas israelíes del territorio.
Las milicias palestinas denunciaron que los ataques israelíes buscan debilitar la tregua y calificaron las acciones como masacres que ponen en riesgo la frágil estabilidad alcanzada. Los bombardeos más letales se registraron en zonas críticas del sur de Gaza, coincidiendo con informes de medios internacionales y trabajadores humanitarios.
Mientras tanto, el hospital Al Shifa reportó que el ataque a la comisaría policial causó al menos 13 muertos, y que otras estructuras en la capital sufrieron daños severos con múltiples heridos. Varias edificaciones fueron destruidas pese a las advertencias enviadas previamente por Israel en algunos casos.
Los enfrentamientos se concentran en la zona oeste de la Línea Amarilla, límite que delimita temporalmente a unos dos millones de gazatíes en menos del 40% del territorio. La continuidad del repliegue de las tropas israelíes y el futuro del alto el fuego dependerán del desarrollo de las negociaciones y el grado de cumplimiento entre las partes en conflicto.
