Dámaso López, "El Mini Lic", condenado a cinco años de prisión en EE.UU. por tráfico de fentanilo
En una corte federal de Virginia, Dámaso López, conocido como "El Mini Lic" y exaspirante a líder del Cártel de Sinaloa, fue sentenciado este miércoles a cinco años de cárcel por intentar distribuir fentanilo mientras estaba bajo supervisión judicial. La decisión judicial revive el debate sobre su posible extradición a México, un proceso que las autoridades mexicanas han solicitado insistentemente en los últimos años.
Hijo de Dámaso López Núñez, alias "El Licenciado", mano derecha histórica del fundador del cártel, Joaquín "El Chapo" Guzmán, Dámaso López ha tenido una trayectoria marcada por detenciones y acuerdos con la justicia estadounidense. En 2017 se entregó voluntariamente en Calexico, California, en medio de rumores sobre amenazas contra su vida por parte de otros líderes criminales como Ismael "El Mayo" Zambada. Ese año fue condenado a seis años por tráfico de cocaína, metanfetamina y heroína, pero fue liberado tras cumplir solo dos debido a buena conducta.
El arresto de López en diciembre de 2024 en Virginia, vinculado nuevamente con narcotráfico, reactivó el interés mexicano por su extradición. En ese momento, el entonces fiscal general de México, Alejandro Gertz Manero, declaró que la llegada del Mini Lic al país sería crucial para la justicia nacional. Además, lo acusó como presunto autor intelectual del asesinato del periodista sinaloense Javier Valdez en 2017, un caso emblemático en la lucha contra la violencia relacionada con el crimen organizado.
Hasta ahora, López contaba con la protección de Estados Unidos como testigo, lo cual había impedido su traslado a México. Sin embargo, su reciente condena por nuevos delitos proporciona a las autoridades mexicanas argumentos sólidos para solicitar formalmente su extradición, bajo el argumento de que se trata de un individuo que continúa delinquiendo a pesar de estar bajo vigilancia internacional.
El contexto en torno a esta figura no puede comprenderse sin considerar los movimientos internos en el Cártel de Sinaloa. Apenas unos meses antes del último arresto, Joaquín Guzmán López, hijo de "El Chapo", facilitó la captura de Ismael "El Mayo" Zambada a las autoridades estadounidenses, en un acto que evidenció la creciente fractura interna de esta organización criminal.
Esta rivalidad, protagonizada por las facciones conocidas como Los Chapitos y Los Mayos, ha intensificado la violencia en Sinaloa, especialmente en Culiacán, la capital del estado, que se ha convertido en el epicentro de enfrentamientos armados y una alarmante escalada del terror en la región.
El proceso judicial contra Dámaso López y las negociaciones binacionales para su extradición marcan un capítulo más en la compleja relación entre México y Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico y la criminalidad transnacional. La expectativa ahora está puesta en las decisiones que se tomen en ambos países para garantizar que la justicia prevalezca en uno de los casos más significativos del crimen organizado contemporáneo.
